Creo que empezar esto no es fácil, lo hago más para desahogar la tristeza que cargo últimamente.
Hace un año tome la decisión de venir a Barcelona a estudiar un Master, lo cual no me arrepiento, pues de algún modo siento que la vida me estaba diciendo a gritos que debía irme de la ciudad donde nací, donde tenia un grandes amigas y amigos, un perro, dos gatas, mi hermana y pues de vez en cuando mis papás, sí la relación con mis papás por cosas de la vida siempre fue distante, hace muchos años dejaron de ser mi contacto de emergencia y no es como que los llame mucho desde que me vine a vivir a Barcelona. Pero, a los que si llamo y extraño con el alma, además de mi hermanita y mascotas, es a mis amigos y amiga; siempre tuve la fortuna de ser una mujer muy sociable que buscaba entablar lazos de amistad duraderos, por eso digo con orgullo que llegue a los 30 con más amigos de los que muchos podrían decir.
Estaba tan acostumbrada a pasar los días con ellos, al menos unas tres veces a la semana o cuatro quedaba con algún amigos, para sacar a mi perro, para ver películas, para simplemente hablar o caminar. En mi fiesta de despedida que me organice estuvieron varios, otro grupo por aparte de me organizo una támbien, mi mamá y hermana el fin de semana antes de irme me organizaron un almuerzo familiar al que fueron los más cercanos y hasta al aeropuerto fueron un par a despedirme, me sentí viviendo la canción de Bad Bunny de Debí Tirar Más Fotos sobre todo la parte que dice: ojala que los míos nunca se muden; porque era yo la que me iba escapando un poco de una ciudad que me agobiaba, y un poco más persiguiendo un sueño que siempre guarde: estudiar en el extranjero.
Han pasado meses interesantes e intensos desde que llegué, he crecido y dado todo de mí para ser una mejor mujer y persona, pero ahora se acerca una fecha que mata por dentro: mi cumpleaños. Durante los años tenía la costumbre de celebrarlo desde que empezaba octubre, hasta su ultimo día, lo terminaba con la fiesta de disfraces de unos amigos que hice en la uni. Era maravilloso, ir a bailar, ir por un helado, comer o por un cerveza, pues el celebrar mi cumpleaños era la excusa perfecta para vernos y pasar el tiempo juntos.
Pero este año es un poco distinto, aun no empiezo las clases del master y no he hecho realmente amigos en la ciudad, estoy un primo y la esposa que sé harán todo lo posible para que ese día no esté triste, sé que mis padres me llamaran, al igual que aquellos que elegí como mi otra familia, la que una escoge; pero aun así algo se siente vacío. Y se junta con la nostalgia de nos tener a tus seres queridos en estas fechas, diciembre támbien sera desolador, vengo de una tierra donde se celebra de una manera única, porque literalmente desde septiembre se siente que viene diciembre.
Así que escribo esto para decir: MALDITA SEA COMO EXTRAÑO A MIS SERES QUERIDOS, A MI HERMANA, A MIS AMIGOS, MIS AMIGAS, MIS MASCOTAS Y CLARO MIS PADRES.
Supongo que en algún momento haré buenos amigos en esta ciudad y además que un par de los que ya tengo vendrán a visitarme, pero este sentimiento de soledad es duro, pues ya no hay nadie con quien quedar e intentar arreglar el mundo mientras nos tomamos una cerveza, con quien caminar hasta que los pies no den más, con quien reír a carcajadas y llorar con ganas. Sé mejor que nadie que he sido bendecida por la fortuna de tener una gran red de apoyo, pero a veces antes de dormir me pregunto ¿por qué decidí venir tan lejos? ¿Por qué a tantas horas de distancia? ¿Qué es lo que quiere la vida de mi para tenerme acá?
Perdón lo largo, tal vez ni lo lean, pero si que tenia que descargar de alguna forma este nudo en el corazón que se me forma cada vez que veo la antes tan ansiada fecha tan cerca.
PD: Feliz cumpleaños a mí, no temas todo es para crecer.