Una antigua compañera de facultad

Inicio Foros Querido Diario Amistad Una antigua compañera de facultad

  • Autor
    Entradas
  • Lugan
    Invitado


    Lugan on #751809

    Muy buenas noches. Ante todo, anticipo que soy hombre, y que no sé si en este espacio «se espera» que un hombre, y heterosexual, por más datos, haga uso activo de estas «instalaciones», de masivo o quizás exclusivo uso femenino, cual es patente comprobar. Avanzo mis disculpas si alguna de vosotras piensa que está de más mi incursión aquí.
    Como ya estoy, voy al grano, aprovechando que, por otra parte, nadie tiene obligación de seguir leyendo.

    Hace unos años, ya con un poco más de cuarenta quien suscribe, topé con una dirección de correo electrónico de una antigua compañera de facultad de la que estuve enamorado hasta las trancas durante un año y medio, en nuestra etapa universitaria, con resultado final insatisfactorio para mí (es decir, no me correspondió). Nunca llegamos a ser lo que se entiende por amigos, pero la parca relación que sostuvimos por aquellas aulas fue siempre cordial, sin nada llamativo positivo ni negativo. De hecho, éramos dos personas de esas que no se caracterizan por propiciar conflictos fácilmente con nadie; quizá esa afinidad de caracteres pudo tener que ver con mi fijación por ella. Puedo añadir, a la par, que unos curiosos conatos iniciales de aproximación por su parte, cuando yo apenas me había fijado en ella, abrieron la espita que desembocó en mi pasión posterior e inevitable hacia ella. Me apresuro a aclarar que nunca o casi nunca supuse entonces, y menos aún después, que tales conatos respondieran a un interés hacia mí más allá de caerle bien como compañero con quien hasta entonces había tratado francamente poco.

    Acabamos la carrera, y me fui olvidando de su rastro. Cada cual iniciamos respectivas vidas y éramos aún muy jóvenes para tenerlo todo por delante. Eso sí: hasta que volví a perder la cabeza, muy intensamente, unos años después por otra señorita que también me rechazó, nunca olvidé que nuestra protagonista de este relato había constituido mi mayor fracaso afectivo, habida cuenta de tanto como la amé infructuosamente durante esos dieciocho meses. (Mediada aquella etapa, todo lo que pude «perpetrar» fue la consecución de su número de teléfono de casa -aún ni soñábamos con móviles- para llamarle el siguiente sábado por si quería que saliéramos, tal cual le anuncié al pedírselo unos pocos días antes. Llamé el sábado, pero declinó cortésmente aduciendo un plan concreto que le había surgido con sus amigas…).
    Bien, la cosa es que, transcurridos cerca de veinte años desde el final de la carrera, y durante los cuales solo nos vimos una vez, en una quedada grupal de unos pocos ex compañeros/as, pocos años tras la licenciatura, y durante los cuales la había borrado de mi memoria sin mayores problemas, topé, como decía antes, con su e-mail. Era inequívoco: en él constaba su nombre completo con apellidos (y no era precisamente una «Ana López García», que pueden haber mil).

    Era una dirección laboral, no personal, cual se desprendía del dominio .org de la misma. Le escribí rápido, en unas pocas líneas elaboradas, dejándole caer sutilmente quién era yo, y suponiendo que me recordaría. Tres días después llegó su respuesta, cordial, sin mayores alardes, y preguntándome al final que qué tal me iba. Dudé si esta fórmula final era mera cortesía o si me daba pie para, efectivamente, trasladarle cómo me iba. Dejé pasar unos días, y le respondí, ahondando ya un poco en mi trayectoria vital, sobre todo en lo profesional.

    A esto ya no respondió durante las semanas siguientes, semanas en las que no tuve otra ocurrencia, que desde un inicio supe irrefrenable, de ir construyendo un relato en el que narrarle, tanto tiempo después, cómo me había ido fijando paulatinamente en ella, tanto tiempo atrás, un relato en el que en todo momento había de reinar la consideración, el respeto máximo y hasta la ternura, quizá apelando también a la circunstancia de que, como dije antes, jamás compartimos en aquel pasado el menor atisbo de conflicto o leve discusión. Por supuesto, tuve en todo momento presente la posible coyuntura de su perfectamente plausible condición actual de mujer casada y/o madre de hijos, o emparejada consistente (si bien, no era de esas chicas a las que me pareciera «les pegase» lo suficiente la condición maternal, incluso el formalizar un matrimonio, aunque con tanto tiempo transcurrido tales conjeturas bien podrían haber derivado hacia esas otras hipótesis).

    Por mi parte, yo continuaba soltero.
    *Bien, estoy observando que esta misiva se está prolongando más de lo que pretendía al inicio. Voy a pausar aquí la historia -recelando poder estar resultando demasiado plomazo o abusón de vuestra atención…- y si alguna de Vds., estimadas damas, solicita la continuidad, prometo la verteré por aquí en un muy breve lapso temporal. En tanto, que estén lo más contentas posible y descansen bien esta noche, con buena compañía al lado o, al menos, en ausencia de no deseada ídem. :-)


    🌸 Envía tus movidas a [email protected]
    👑 Los mejores chollos para ahorrar https://whatsapp.com/channel/0029VaCFabI1nozF5ZslTp3u


    Responder
    Que no que no
    Invitado


    Que no que no on #751817

    Tu hablas así en la vida real? Madremía que rebuscado, chaval

    Responder
    Tamar
    Invitado


    Tamar on #751842

    Por la forma de escribir estoy casi segura de que eres el mismo tío que vino a hablarnos de que su única experiencia sexual había sido con una prostituta por sus problemas de autoestina y que hizo todo un alegato a favor de la prostitución como obra social para inadaptados sociales.

    En cualquier caso, si por casualidad no eres tú. No sé muy bien cuál es el objetivo del post. Si quieres que te demos nuestro punto de vista, ahí va:has escrito un mail a una chica con la que no has tenido contacto en 20 años y con la que en su día tampoco tuviste ninguna relación estrecha. Lo único que os une es que no erais conflictivos. Ha tardado no sé cuánto tiempo en contestarte (esto ya dice bastante) y el hecho de que te haya preguntado que qué tal la vida (una pregunta cortés si reaparece alguien de tu pasado) ya te ha hecho plantearte narrarle la historia de cómo te pillaste por ella.

    A mí me daría miedo. Perdona la dureza.

    Responder
    Mery
    Invitado


    Mery on #751851

    Idem a lo que escribe @Tamar

    Responder
    Sincera-mente
    Invitado


    Sincera-mente on #751855

    A ver, Garcilaso de tres al cuarto…

    No produce en mí el más mínimo atisbo de duda, de que su intención era honorable, no obstante he de decir, que su uso de la retórica resulta sobrerrecargado, reminiscencias produce en mí de un arte rococó que aturde los sentidos, al poner el énfasis en grado excelso en el continente reduciendo a una exigua mínima expresión el contenido. Su afán de embriagar con las palabras resulta desmesurado, excesivo, superfluo. Tales verbas rimbombantes aturden hasta la sesera más ávida de información irrelevante.

    Ergo, que si quieres consejo no seas tan pedante, chico. No he leído ni el texto completo, me resultó muy cargante.

    Responder
    Ikma
    Invitado


    Ikma on #751937

    A veces quien se exprese así puede tenes asperger (no sé si es el caso del chico que escribe y a mí no me parece el estilo del tipo que escribió sobre la prostitución)
    Lo digo por las respuestas para que se tenga un poco más de empatía

    Responder
    AliAliOh
    Invitado


    AliAliOh on #751944

    Madre del amor hermoso! No recuerdo tanta espesura lectora desde el Quijote en mis tiempos mozos! Todo tu post se puede reducir en 3 líneas, mucho continente para poco contenido como ya te han dicho. Desde luego si eres así, no creo que la chica te haya olvidado porque probablemente no habrá coincidido con nadie escribiendo así. Dicho esto, nose si ella tiene algún interés más allá, solo te ha preguntado qué tal, mera educación. Parece un poco obsesivo por tu parte tantos años después seguir colado de alguien con quien no tuviste a penas relación y lo único en común es que no erais conflictivos ( no se en que uni estudiaríais pero no creo que los universitarios en general se caractericen por ser conflictivos, como para que eso sea algo de unión relevante).

    Yo tampoco creo que sea el chico de la prostitución. Me cuesta imaginar a ese energúmeno incluso acabando la educación obligatoria… Era pueril y lo único que hacía era repetir como un loro los mismos 3 argumentos vacíos. Este amigo Cervantes nos hubiera escrito una tesis doctoral cual salido del siglo XVI

    Responder
    Andorrrana
    Invitado


    Andorrrana on #751989

    Me encanta como escribe y el vocabulario que utiliza, creo que debería concentrar sus esfuerzos y anhelós en escribir un relato o un libro y que esta fantasia que desprende su historia le pueda aportar algun beneficio.

    Volviendo al tema que nos ocupa, creo que debería dejar tranquila a la compañera, han pasado muchos años, y si en el momento no surgió, dudo mucho de que pase ahora, supongo que ha querido ser cordial, pero apostaria muy alto a que no contesta el segundo correo.

    ¡Le deseo toda la suerte del mundo!

    Responder
    Lugan
    Invitado


    Lugan on #752043

    ¡Ja, ja, ja, jaaa, jaaaaa…! ¡Sí, yo mismo acepté bastante tiempo atrás que con un teclado a mano (o antaño, con un boli Bic y un papelajo) tengo más peligro que Willy Fogg con un abono transporte en el bolsillo…!
    Aclaro que ayer fue la primera vez que topé con este espacio, de modo que, por otra parte, invito a quien quiera creerme que no soy aquel otro señor de sus prostitutas. Por fortuna, y sin aclarar si alguna vez me sentí tentado a pagar por algunas caricias pasajeras, sí he podido acceder a las susodichas de suficientes señoritas no «del oficio» como para que estas resulten, cuando menos, abrumadora mayoría…
    …Y retomando lo del, para varias aquí presentes, infumable estilo narrativo del autor, ¡…me temo que ya no es esperable mucho remedio; creo que esto es como el modo de andar o de cepillarse los piños: ya no es sencillo modificarlo! No obstante, prometo que tomo nota en aras del consiguiente propósito de enmienda… :-) :-) :-)
    *Y bueno, la cuestión central y restante del relato de marras, permanece aún en suspenso… ¡Vds. seguirán decidiendo si ve finalmente la luz o, en su caso, la tiniebla cegadora! – Jo, jo, jú…-

    Responder
    Ines
    Invitado


    Ines on #752608

    A mí no me ha costado tanto leer el texto, la verdad… Y aparte, pues oye, que me gustaría saber el desenlace de la trama, mira tú…

    Responder
    Lugan
    Invitado


    Lugan on #752612

    Bueno, compañeritas, el autor de este post (este «Garcilaso» venido arriba…) va a dar carpetazo a lo que quedaba por narrar, por no dejar la historia a medias. (Ya quedan «a medias» a veces otras cosas, mardita sea…lol). Y voy a ser más breve y con menos circunloquios que al principio; ¡palabra!.
    Tras algún mail más a la señorita de marras, a razón de uno cada varios meses, y comenzando por ese que anuncié en el cual le narré cómo fui prendándome poco a poco de ella, esos lustros atrás -y que es francamente bonito, y de la longitud precisa, aunque a alguna esto le extrañe, y además teniendo en cuenta que era un mail laboral-, finalmente «claudicó» y decidió responderme. Más o menos un «ok, muy bien; ¿pero qué demonios quieres ahora..?». «Hablar, no sé; saber de ti en la actualidad, poco más» (…»poco más» de momento, pensaba sin decírselo).
    Accedió a quedar una tarde y saludarnos en persona. Habían pasado unos veinte años. Nos notamos el paso del tiempo, al llegar, pero reconozco que se conservaba mejor de lo que yo esperaba. Opinó similar respecto de mí. Vino quizá un tanto a la defensiva: «dentro de cuarenta minutos he quedado con mi hermana, para unas compras»; es decir, no planteaba darme a entender que podría haber cena, copa… No tenía hijos, no se había casado y no aclaró si estaba emparejada o no. Yo andaba empezando con una chica, hacía muy poco, conociéndonos y tanteando aún por ambas partes; solo habíamos compartido un par de noches, no estábamos enamorados como colegiales, al menos, aún.
    A esos cuarenta minutos apareció su hermana M. por esa puerta, mientras E. -nuestra amiga- la recibió sonriente y empezando a recoger su bolso.
    La irrupción de M., además de por la puerta de la cafetería, lo fue también en mis coordinadas vitales. Cuatro años menor que E. y yo. Estuvo tres minutos tras ser presentados, y tres más a solas conmigo mientras su hermana fue a los baños. Se me cayó el techo encima de pura fascinación por esa criatura. Noté efluvios de reciprocidad en su actitud, pese a tanta premura. Hay miradas, microtemblores y fulgores de ojos que dicen una barbaridad sin que se oiga una hoja de árbol en tanto. Al despedirme de ambas, solo tuve miradas para M.
    Hoy es el amor de mi vida. A los dos días me escribió, tras arrancarle a E. mi número de teléfono. Yo iba a hacer lo propio, pedirle también el suyo a su hermana, mi antigua compañera. Me había planteado un día más de plazo como mucho. Me fascinó a primera vista.
    Nunca había experimentado bien lo que es empezar a quitarse la ropa uno a otro/a y morderse de deseo en el ascensor, camino de la 6ª planta. Me vuelve loco; hemos encajado como nunca antes me había pasado con nadie; es una criatura sencilla, amable, encantadora y fascinante.
    Desde hace mes y medio, E., la antigua compañera de facultad, me escribe mensajes algo extraños; extraña cordialidad sobrecargada, no sé. M. me dice que ella le habla bien de mí, a veces me transmite creer que siente algo de envidia por ella, con esto que ha pasado tan inesperado. ¿Puede sentir celos? No faltaba más que eso. Sea lo que sea, ahora tengo claro quién y nadie más llena mis días de ilusión. Te amo, princesa mía.
    ¡Y gracias por leer hasta aquí a todas; perdón por tan dura prueba..! ¨-)

    Responder
    Lisa
    Invitado


    Lisa on #752616

    Pues me alegro por ti majo, me suena a trola que te cagas pero genial por ti de cualquier manera oye

    Responder
    Ines
    Invitado


    Ines on #753018

    Pues sí, merece felicitación nuestro amigo si la historia es cierta, por razones obvias, y también si es trola por toda esa inventiva brillante y esa retórica además para la narrativa. A mí me agrada su manera de exponer. Y me gusta también creer que la historia sea verdad.

    Responder
    Anónimal
    Invitado


    Anónimal on #754597

    Chico, te expresas como una traducción antigua de un relato de Edgar Allan Poe o similar. Todo este rollo que has soltado en tres fascículos no es más que afán de protagonismo. Qué estás con la hermana de una antigua compi de facultad: pues muy bien; que tu cuñada te manda mensajes «raros»: pues serán raros para ti, para nosotros no significa nada porque ni los hemos visto.

    En mi opinión deberías actualizarte al siglo XXI y superar ya el romanticismo literario.

    Responder
    Elena
    Invitado


    Elena on #754612

    Uffff…. lo siento. Imposible acabar de leerlo. Si le hablabas así a la chica no me extraña que te diera puerta.

    Responder
WeLoversize no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta web por colaboradores y usuarios del foro.
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.

Viendo 15 entradas - de la 1 a la 15 (de un total de 53)
Respuesta a: Responder #754644 en Una antigua compañera de facultad
Tu información: