Hola welovesize.
Pongo esto en autoestima porque no hay una sección en vida sobre malas decisiones.
Hace una década, de Erasmus conocí a mi actual marido en Reino Unido. Nos costó mucho pero conseguimos instalarnos al sur de Inglaterra, en una ciudad costera. Yo que soy de sitio de interior en España me encantaba mi vida al lado de la playa.
Después del covid mi marido fue obligado a dejar de teletrabajar y les obligaron a ir presencial a la oficina. El problema que nosotros vivíamos a 2 horas de su oficina. Le dejaron trabajar híbrido por las circunstancias pero pasó a convertirse una persona amargada, siempre cansado, siempre de mal humor, sin ganas de hacer nada. Dejó de ir al gym, se engordó muchísimo, por lo que no se considera atractivo y ya ni os cuento a la hora de tener intimidad, nulo.
Yo idiota de mí, intenté buscarle una solución. Aunque amaba la cuidad donde vivimos, pensé que si nos mudábamos mas cerca de su trabajo el mejoraría. Nos compramos una casa cerca. La ciudad es horrible, creo que no me esperaba que fuera a ser tan mala. Igual tendríamos que haber empezado de alquiler pero viendo que eran casi la mitad pagar una hipoteca que un alquiler y nos lo podíamos permitir decidimos comprar casa que en futuro siempre puedes vender.
El no ha mejorada nada, por que su empresa ha pasado por mil historias, han despedido a un montón de gente, y llevan años sin subirles el sueldo. Así que todos los problemas que el tenía antes se han multiplicado.
Ahora el problema que yo no puedo apoyarle más, tengo la sensación de que el estaba ahogándose en un pozo, fui a rescatarlo y me terminé cayendo yo en él.
Mis principales problemas es que en todas las ciudades que he vivido en Reino Unido, había vida social, grupos de quedadas, españoles o latinos. Llevo 2 años cansada de darme contra un muro porque no hay nada. Me apunté a deporte en grupo, a cerámica, a un voluntariado y lo único que hice fue perder el tiempo y el dinero. La ciudad no me gusta, el ambiente tampoco. Nuestras familia y amigos están lejos, y ahora mismo a mi marido que lo único que le motiva es jugar a la play.
Además yo trabajo desde casa tampoco puedo tener amistades en el trabajo.
Todo esto se me ha hecho tal bola, es que si yo pudiera permitírmelo, me darían ganas de volverme sola a la cuidad donde vivía antes y decirle a él vuelve cuando «seas feliz» yo ya me he cansado de vivir amargada y sin un duro porque la casa se ha llevado todos mis ahorros también.
Yo ya le he dado un «ultimátum» le he dicho que dentro de un par de años que es cuando nos subirá la hipoteca, tenemos que vender la casa. Y yo necesito volver a donde estábamos. Necesito estar cerca del mar otra vez, de tener gente, no solo que mi vida sea estar en casa y dar un paseo etc. Mi marido me ha prometido intentar buscar otro trabajo pero al parecer el mercado laboral está fatal en su campo.
