Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Voy a soltarlo sin anestesia porque necesito saber si estoy perdiendo la cabeza o si algunas de vosotras me entienden. Mi chico y yo tenemos dos niños gemelos de 3 años y desde que nacieron nuestra vida es un caos. La relación ha cambiado tanto que sinceramente, somos poco más que compañeros de piso que comparten la crianza. El amor está ahí, pero entre falta de tiempo y de energía se nos está apagando la llama. Y estoy segura de que todo es culpa de eso del puñetero agotamiento
Así que estas Navidades he decidido hacer algo al respecto. Me he lanzado a regalarle un viaje de una semana para los dos solos. Nada de niños, solo nosotros, fuera de España, con mis padres haciéndose cargo de los peques. Ya os digo, es la primera vez que nos vamos solos desde que nacieron los nenes, y estoy rezando porque sea el despendole que necesitamos. Nivel que me voy a comprar tangas nuevos para la ocasión, ¡así os lo digo! Quiero reconectar, quiero follar hasta quedarme sin fuerzas y quiero recuperar un poco de lo que teníamos antes de que nuestra vida se convirtiera en pañales y peleas por quién cambia el siguiente.
Pero claro, una es madre y las culpas siempre nos acechan. Lo comenté en el chat de amigas mamis y madre mía, me he comido un par de comentarios bien feos. Algo en plan «¿cómo vas a dejar a los nenes solos para irte a trincar?». Y ahora estoy aquí cuestionándome si estoy siendo egoísta.
Para mí es NECESIDAD, no un lujo. Llevo tres años sin escaparnos y no quiero que la falta de espacio para nosotros termine cargándose lo que construimos. Siento que si no empezamos a hacer este tipo de cosas acabaremos en divorcio y eso sí sería una pena para toda la familia porque real nos queremos.
Gracias de antemano por hacerme sentir menos sola en este caos de ser pareja y ser madre al mismo tiempo.
