Una vida entera condicionada por ser GORDA

Inicio Foros Debates de actualidad Gordofobia Una vida entera condicionada por ser GORDA

  • Autor
    Entradas
  • Anonimx
    Invitado


    Anonimx on #717287

    Desde hace unos años hasta hoy he llenado mi Instagram de cuentas que reivindican el bodypositive, la mayoría conocidas através de @weloversize, y no puedo sentir más que admiración por todas las gordas que son felices, porque yo no soy capaz.

    Aún no entiendo por qué todos los cuerpos me parecen preciosos y sexis en todos los estilos de ropa y de vida, menos el mío. Por qué todas las caras son bonitas maquilladas, menos la mía.

    Hace ya dos años que escribí esto y al final nunca llegué a publicarlo.
    Es muy largo y aún así podría añadir tantas cosas…tengo más de 24 años y esta ha sido mi vida entera como gorda.

    «Hace poco leía un artículo de una de vosotras que hablaba de las cosas que irremediablemente haces y piensas como gorda a diario, y, por desgracia, sentí que tenía bastante que añadir a ello.

    Respecto a la ropa, por ejemplo. En lo que me pruebo dos “outfits” no miro qué color me apetece más llevar hoy, sino cuál es más discreto (¿a dónde voy intentando sentirme sexy con este cuerpo?), cuál me disimula más la tripa, qué camiseta me queda más ancha, en qué camiseta no dejaré manchas de sudor (porque YO únicamente no puedo sudar, QUÉ ASCO), e incluso qué camiseta me disimula mis gordos brazos. En invierno es maravilloso: esas sudaderas anchas, esos pantalones gordos que todo lo disimulan (en nuestra cabeza, porque luego ves las fotos con tus amigas y quieres morirte), pero ¿QUÉ SUCEDE EN VERANO? Marcas del sol en los brazos a la altura de la manga corta porque no puedo ponerme algo que asome mis brazos enormes, ese calor horrible porque no puedo ponerme esos pantalones cortos en los que a cada paso se ve como tiemblan mis carnes, o porque con absolutamente todo me hago unas quemaduras impresionantes en los muslos que duelen durante semanas…

    Yo no me maquillo. No me maquillo porque me siento ridícula. Como mucho una raya discreta encima del ojo y un pintalabios que parezca mi tono de piel. ¿A quién voy a engañar con maquillaje? ¿Qué pinto yo, que no puede gustar a nadie con este cuerpo maquillándome? Lo mismo me pasa con faldas y vestidos, o con tacones. La misma sensación de ridiculez, así que nunca me permito el lujo de ponerme nada de ello.

    Todo eso sin salir de casa.

    Ya en el colegio o instituto (y en la calle) todo lo que quería era pasar desapercibida, que nadie me mirase, ser totalmente invisible.
    Ponerme en última fila, pegarme siempre a la pared y sentarme de lado, subir las escaleras pegada a la pared, todo para que la gente no me viera aún más gorda de lo que estoy cuando me siento o cuando se me ven las piernas con la falda del uniforme. Bien pegada a la mesa y metiendo tripa SIEMPRE el máximo posible, todo el tiempo. De esto me di cuenta el último año de instituto, ni me había dado cuenta de que siempre estaba intentando meter tripa, a medio respirar.
    Siéntate con algo debajo, el jerséi del uniforme, por ejemplo, o siéntate en el borde de la silla, que cuando te levantes no dejes la marca de sudor, de nuevo, qué asco sudar, qué vergüenza, porque la gente delgada no suda. También te quedas de las últimas así nadie ve si has dejado un poquito de sudor.

    Tener ese miedo horrible y esa vergüenza de no ser escogida en ningún deporte. Tener ese pánico a jugar peor que los demás o a no llegar a la velocidad que llegan los demás. A quedar en ridículo siempre.

    ¿Y qué me decís de esa época en la que todxs empiezan a tontear con lxs chicxs que les gustan y tú solo piensas que jamás vas a poder hacer eso porque jamás le vas a gustar a nadie?
    Eso se agrava con el tiempo, cuando finalmente ves que sí le gustas y le pones a cien a algunas personas, pero que tiene que ser siempre en secreto sin que se entere nadie, porque das vergüenza y asco, y así lo manifiestan para hacer más rotunda una negación en caso de que alguien se huela de algo o alguna amiga se haya ido de la lengua.

    Acciones tan cotidianas como sentarte con tus amigos para ti supone pensar en la postura, que no se te marque nada, o cómo vas en transporte público, intentando encogerte porque la señora de tu lado se ha ido a un sitio libre porque la molestas, o ver cómo mira tu culo y agarra su bolso re-acomodándose, intentando despegarse de ti.

    Pensar en cómo comes cuando estás con gente: despacio, a bocados pequeños, poco. Sentirte mal y avergonzada comiendo en el burguer una hamburguesa de un euro mientras tú amiga de cuarenta kilos se mete tres entre pecho y espalda…pero eso no importa. Porque ella es delgada. Tú sientes que si lo haces todo el mundo va a pensar ‘así está…’.
    Igual que cuando vas al súper y compras comida. Si NO es comida sana piensas que van a juzgar con lo mismo, y si compras comida sana, crees que quien vea tu carro va a pensar que ya estás haciendo dieta, como si fuese algo totalmente avergonzante cuando eres gorda. Porque si eres delgada y te comes una ensalada es porque te cuidas y te gusta, si eres gorda es porque estás intentando adelgazar, nada más.

    Seguro que también muchxs cruzais o cambiáis de calle o pasáis rápido de forma automática cuando veis un grupo de gente joven, a mí especialmente me hacen sentirme totalmente insegura y con miedo real a comentarios y risas. Porque las he vivido.

    Hemos hablado de cuando te gusta alguien y de cuando te ocultan a los demás por vergüenza, pero ¿y si de verdad llega el momento en el que tienes una relación estable?
    Mejor no voy a hablaros de la inseguridad de ver a sus «perfectas» ex o a todas las «perfectas» mujeres que sigue en sus redes sociales…pero…
    ¿Nunca habéis sentido PENA por vuestra pareja? ¿Nunca habéis muerto de miedo al conocer a sus amigos o familia y que piensen que “aspiraba a más” a que digan que “has tenido novias mejores”, a decepcionar a la gente que es importante para él/ella? Yo sí. Constantemente.
    Y ¿qué me decís del sexo?
    No te pongas arriba, que le aplastas.
    Que no te coma el kiwi, que lo tienes muy gordo, y hay que abrirlo y sujetarlo, se te ve la papada desde abajo.
    Que no te toque las chichas.
    No te quites la camiseta, que no tienes tetas, y si las tienes…porque te cuelgan, y que no me vea la barriga, ¡por Dios! O ese sudor, porque ¡¡¡ni follando puedes sudar si eres gorda!!!
    Algunas posturas te las imaginas y no quieres probarlas porque te avergüenzas imaginándote así. Alguna ropa sexy o disfraces que jamás probarás porque te imaginas y te das asco.

    No sólo evito el disfrute en el sexo.

    No poder ir a pasar un maravilloso día a la playa o a la piscina con tus amigas porque todas son delgadas, y cuando vas por obligación con tu familia estar tapada con la toalla o con ropa todo el tiempo.
    No poder ir a ese parque acuático que llevas sin disfrutar desde pequeña y te mueres por pisar porque te flipan las emociones fuertes y más acompañadas de agua.
    Pensar siempre en qué ropa te vas a llevar de recambio al parque de atracciones para cuando te mojes ponerte una camiseta seca AL MOMENTO para que no se te pegue a las chichas. Tú, que AMAS el agua y no saldrías de ella si no necesitases respirar.

    Desear tener esas fotos preciosas con fondos de atardeceres, playas, ríos, montañas, parques de skate, de grupo con tus amigas o con tu pareja, o en tu propia cama con un libro en poses «improvisadas»…todo ese postureo fotográfico, pura belleza para ti, pero pensar que esas fotos con una figura como la tuya estarían a años luz de ser bonitas.

    No querer ir de fiesta porque sabes que vas a ser la amiga maja, o la fea, o la gorda. La que se siente ridícula por no saber bailar porque jamás ha querido ni intentarlo por vergüenza. Esa misma que ama la música y cantar a pulmón, hacer el tonto, quieta con un cubata pegada a una pared, mientras sus amigas disfrutan invitándola a bailar, y lo pasas peor aún con la insistencia.
    Mejor no salir. Evitación. De situaciones que podría disfrutar de no tener ese agujero negro en mi cabeza.

    Podría seguir escribiendo el día entero todo lo que me lleva condicionando toda mi vida en absolutamente todos los aspectos y momentos de mi día a día.

    Todo el daño que me he ido haciendo a mí misma para que el que me hicieran los demás siempre fuera menor.

    Quiero que sepáis que esto no viene de la nada.

    Que sepáis que mi propia madre, como cualquier otro familiar o amigo habrá hecho con muchxs de vosotrxs, era la que me decía siempre que no podía llevar cierta ropa (pitillos, por ejemplo, decía que debía llevar siempre pantalones rectos anchos con mi «tipo» de cuerpo, o camisetas normales de manga corta, diciéndome que debía llevar camisetas largas que quedasen por debajo del culo para tapar)…

    Que sepáis que propias amigas me han dicho: «que te rechazase a tí sería normal, pero ¿A mí?» (aunque tengo que admitir que el 95% de las amistades que he tenido jamás me han hecho sentir de esta forma).

    Que sepáis que en el propio colegio e instituto los profesores me han forzado a hacer distintas cosas en distintas asignaturas que yo no podía mentalmente y que me hacían sentir totalmente vulnerable y realmente mal, sin importarles. Ellos, los que se preocupan supuestamente de nuestra educación, les importa una mierda nuestra salud mental, y hablo de cosas evitables, cosas que habrían tenido soluciones sencillas haciéndolas de otro modo.

    Que sepáis que la propia familia y amigos de mi pareja me ha hecho comentarios ofensivos y sin ánimo de bromear sobre mi peso, o le han dicho directamente «todas tus ex estaban más buenas».
    Al igual que ir a hacerte la depilación láser y que te diga en tu cara, fingiendo estar exausta «Uf, contigo me he ganado ya el día».

    vida entera con baja autoestima

    Esto NUNCA nos lo hacemos a nosotros mismos porque sí, cada uno lleva su mochila de humillaciones, comentarios desagradables en el ámbito escolar, profesional y familiar, risas en la calle, rechazos, imposiciones y mil situaciones degradantes…y lo peor de todo es que seguramente muchas de ellas protagonizadas por gente que os importaba en ese momento.

    Muchas veces los que están a nuestro alrededor creen que con hacer ejercicio y comer sano se arregla nuestra vida, haciéndonos sentir peor aún con esas ‘sencillas soluciones’ que para nada lo son, dándonos a entender o incluso diciéndonos directamente que NO hacemos nada para cambiar por lo que no tenemos derecho a quejarnos por estar sufriendo tantísimo mentalmente.

    Si no podéis cambiar porque no tenéis fuerza NO PASA NADA, si os veis sin ganas y energía y en ese terrible bucle de «no tengo ganas porque me veo horrible y me odio, pero no hago nada para cambiarlo por lo que me siento peor, lo cual hace que no pueda salir adelante, por lo que no hago nada para cambiar…» NO PASA NADA ¡Buscad lo que os saque de ahí! Buscad ayuda profesional siempre, por favor.
    La putada es no poder ni siquiera acceder a ella o tener que esperar 3 meses para que te vean, y otros 3 para la siguiente cita. Me he visto en esa situación durante años, y aquí sigo, por desgracia.

    No os dejéis crecer así, no os dejéis envejecer así. He perdido toda mi adolescencia, toda. Y aún no sé cómo hacerlo para recuperar mi vida en la juventud que estoy, porque esos pensamientos, ninguno, ha desaparecido después de más de 24 años de vida.

    No os dejéis vivir con estos complejos que condicionan cada puta acción y aspecto de vuestro día a día. No dejéis que todas esas palabras hagan un agujero negro dentro de vosotrxs,
    … no os dejéis morir. Ánimo, no estamos solxs♥️»

    Infinitas gracias a todas las influencers que nos mostráis que con cualquier cuerpo se puede llevar la vida que queráis, las que nos dais visibilidad, las que nos cuidais y proporcionáis tanta información y posts que remueven tanto, entre ellas @croquetamente @teresalopezcerdan y mil mujeres más, ojalá creermelo algún día yo también.


    🌸 Envía tus movidas a [email protected]
    👑 Los mejores chollos para ahorrar https://whatsapp.com/channel/0029VaCFabI1nozF5ZslTp3u


    Responder
    Malen
    Invitado


    Malen on #717309

    Parece que lo ha escrito una de mis mejores amigas,tal cual. Sólo que ella tenía un anadido, ella se creía gorda, y no lo estaba. Ni lo estaba ni lo está. Objetivamente vaya, es más, estaba más plana que las modelos, solo tenía culo y tetas, vaya, todo lo que soñamos las demás. Es más, yo en algún momento de mi vida he llegado a pesar 50 kg más que ella, aún así, ella iba a endocrinos y gimnasios, se mataba en el gim … Y yo, pues no. Yo si iba a la playa , ella a nuestros casi 40 no. Ni ponerse ropa bonita , ni piscina, ni … Nada. Por qué se veía la flácida del mundo. Todo estaba/está en su cabeza.
    Veía genial el body positive ,para todas,menos para ella.
    Y al final mencionas que vas a terapia, te deseo lo mejor.
    Mi amiga nunca a ido, y va de mal en peor, es una batalla perdida.

    Responder
    007
    Invitado


    007 on #717330

    Cómo si lo hubiera escrito yo….

    Responder
    Anónima
    Invitado


    Anónima on #717374

    Yo durante la adolescencia no tuve problemas de sobrepeso (pesaba 57-60kg, midiendo 1’64m) pero aún así hubo quien me hizo sentir que sí por tener una constitución no tan femenina por un problema físico con el que nací, bajo mi punto de vista hoy en día, tampoco tan terrible estéticamente.
    Por eso, aunque no sea 3n relación al sobrepeso, entiendo perfectamente muchos muchos de tus sentimientos y creo que has reflejado A LA PERFECCIÓN lo que pueda sentir cualquier persona con alguna diferencia física fuera de la norma.
    EL TEXTO ES PRECIOSO Y DEMOLEDOR A PARTES IGUALES <3

    Responder
    Susana
    Invitado


    Susana on #717387

    Me he sentido tan identificada y tan triste a la vez…

    Responder
    Esty
    Invitado


    Esty on #717421

    100% identificada. Que triste y duro leer algo con lo que he vivido toda la vida. También me hace plantearme que debería cambiar esta situación y vivir la vida…

    Responder
    Loli
    Invitado


    Loli on #719480

    Hola preciosa ( sí, sí que lo eres).
    De entrada, tienes 24, no 94. Y aunque así fuera, te diría lo mismo.
    De ex obesa con amor.
    Que aún tengo cierto sobrepeso, eh? No hablo x hablar.
    En un punto dices algo como «el daño que sigo haciéndome a mí misma…»
    Ahí está el tema: Te diré cómo ha funcionado para mí: de pequeña era una niña feliz y regordeta, pero me quería a mí misma. En un punto entre la niñez y la adolescencia, empecé a integrar opiniones ajenas ( de gente que carga con sus propias mochilas y dolores, gente muy herida), y terminé convirtiéndome en una proyección de mierdas ajenas (craso error).
    Ahora, a mis 42 esplendorosos y siempre llenos de infinitas posibilidades años, me he dado cuenta de que la única que tenía que desprogramar lo mal aprendido ( y la única que podía hacerlo) era yo. Cuando no tuve para terapia ( la mayor parte del tiempo) buscaba recursos gratuitos en internet ( hay terapeutas buenísimos brindandolos todo el tiempo), arremangarme y bucear en lo más profundo de mi mierda interior hasta ir sanando, poco a poco.
    Hay gente muy enferma x el mundo, y no podrás evitar encontrarte con ellos. Lo que sí puedes es reconectar tan fuerte contigo misma que no puedan hacerte daño, ó en mucha menos medida, que ya es mucho.
    Sí, los kilos condicionan, como medir 2 metros condiciona, etc., pero la única que puede salir del bucle me atacan, y me siento cada vez más mierda, eres tú.
    Todos conocemos a alguien que, aún cumpliendo los estándares, jamás parece estar satisfecha.
    Porque todo lo que verdaderamente importa pasa dentro de una misma.
    No somos lo que nos hicieron. Somos lo que nosotros elegimos hacer con lo que nos hicieron.
    Te leo y sólo veo una enorme cantidad de maravillosas posibilidades ante ti. A penas acabas de de rascar la superficie de tu vida adulta.
    Àmate ferozmente, incondicionalmente, profundamente.
    Si yo lo estoy consiguiendo, tú también puedes.
    Un abrazo enorme.
    No me cabe duda de que eres una mujer maravillosa.

    Responder
    fasem.
    Invitado


    fasem. on #719548

    Yo no he pasado por el proceso de ‘odiarme a quererme’, pero entiendo muchísimo todo lo que dices.
    He sido gorda desde pequeña, y siempre he tenido algo que me ha hecho no darle excesiva importancia.
    Me dolía ver que si salía de fiesta todas mis amigas ligaban, o que quien ligaba conmigo después lo ocultaba, o no poder ir de compras con amigas ya que yo pasé directamente de talla de niñas a tallas grandes…
    Sin embargo, siempre tuve presente que yo podía hacer lo que quisiese y sobre todo que tenía que hacerlo sin que nada me parase.
    Y aquí estoy. Con mi talla 52/54, mis piernas gordas, mi molla colgandera, mi papo gordo, mi papada y mi culo carpeta, yo voy a la playa con mis amigas de talla 36 a 42, trabajo en el mundo de la noche y voy con mis pantalones pitillo y mis camisetas de transparencias, es raro el día que me visto sin ser ajustada con las camisetas bien por dentro del pantalón y bien de colores y llamativas, y sigo escuchando comentarios, de familia, conocidos y desconocidos sobre que debería adelgazar, que pasan de un oído al otro y a los que contesto con más o menos mala hostia dependiendo del día. Y este cuerpo gordo ha sido capaz de sobrevivir a una neumonía bilateral grave por covid y a más de dos semanas intubada en UCI. ¿Como se puede no querer a un cuerpo si hace que vivas?

    Tengo la firme creencia de que nos empeñamos en tapar lo que se ve. Quien nos ve ya sabe que tenemos los muslos anchos, los brazos gordos, y la barriga gorda. Ya se ve. ¿Por qué seguimos intentando que no se vea? Puedes tapar una ojera con corrector, o cambiar el color de tus ojos con lentillas, pero el resto de tu cuerpo se ve, tanto vestido como desnudo. Yo tengo un pecho dos tallas más grande que otro, y los brazos gordos, y mucha barriga colgante, pero eso se ve igual con un bikini, con un pantalón de chandal ancho y una camiseta enorme o con un vaquero ceñido y una camiseta ajustada. Siéntete bien tú, porque no le debes nada a nadie más que a ti misma.

    Y grabate esto, escríbelo en un papel y colócalo donde vayas a leerlo todos los días. No tienes que darle las gracias a nadie por quererte por como eres, porque precisamente te quieren gracias a como eres.

    Y para terminar, es una putada enorme no poder acceder a terapia con la prontitud que se necesita, pero me uno a la compi que dice por aquí arriba que online hay muchos recursos que pueden ayudar. No sanan de todo, pero ayudan mucho en el proceso de conseguir una atención mejor.
    E incluso si quieres hablar con alguien de todo esto, alguien que te anime a salir de la zona de confort, no sé si las admins pueden darte mi email, o si respondes por aquí pídelo y te lo dejo en un comentario.

    Responder
    L
    Invitado


    L on #719856

    Ni aunque lo hubiera escrito yo, se habría parecido tanto a mi. 😅

    Bueno, yo ya superé la mayoría de esos «miedos» El único que aún tengo, es no tener nunca pareja estable. Porque les gusto a muchísimos hombres lo tengo comprobado, pero ninguno se atreve a ir en serio conmigo, no se atreven o directamente no quieren, pero bueno😅 contra eso yo no puedo hacer mucho.

    Por lo demás te aconsejo que para empezar a superar todo eso, empieces a pasarte la opinión de todo el mundo por el forro…

    Así empecé, pensando que nadie trabaja por mi, nadie vive mi vida, nadie se tiene que sacrificar en mi lugar para hacer lo que sea, por tanto, los comentarios de esas personas directamente no me importan, ni me deben de importar nunca.
    Voy a la playa, y me miran mal? Pues si no les gusta que se jodan! A mi tampoco me gusta la cara de todo el mundo y me aguanto. Me pongo un top corto y se me vé la chicha? Si, y qué!? Aún poniéndome una camiseta ancha, soy gorda, aunque no vean mi chicha saben que la tengo, si quieren hablar de mi, lo van a hacer lleve un top corto o lleve una camiseta ancha. Porque los que no tienen filtro en la boca, ni educación, ni cerebro, no se les puede pedir mucho más.

    Por eso ahora salgo vestida con lo más sexy que me gusta, bailo, ligo muchísimo, follo sin nada de ropa (cuando hace unos años necesitaba dejarme algo puesto para no sentirme demasiado expuesta delante de la otra persona y que no quisiera follar porque no le gusto desnuda) verás que es imposible, por mucha tripa, chicha, lorzas, o como las quieras llamar… Tienes, ningún tío que llegue contigo a la cama te va a decir que no, es más, aunque no te vean desnuda, si tú te vistes como te gusta y no siempre tratando de ocultar tu cuerpo bajo ropa ancha, los tíos ya saben como eres sin ropa y no se asustan.
    Disfruta de la vida, sal, baila, vé a la playa, a la piscina sin taparte, sin sentir vergüenza, porque solo tienes una vida, y si te encierras y te escondes siempre por culpa de comentarios ajenos, lo único que haces es desperdiciar tu vida, mientras que los que quieran comentar van a seguir haciéndolo aunque tú trates de esconderte, y ellos si van a disfrutar su vida. Y dime, quién sale perdiendo en todo esto? Ellos o tú!?

    Necesitas olvidarte de que existen ese tipo de personas, haz oídos sordos, y vive joder! Que te estás perdiendo muchas cosas, y te lo digo por experiencia propia!!!

    Responder
    Cebolleta
    Invitado


    Cebolleta on #719896

    Necesitaba leer esto. Yo, gorda de toda la vida, con casi 24 años, sigo sin haber hecho nada con un chico nunca por el miedo y la vergüenza por mi cuerpo. Y no paro de ver chicas delgadas que son gilipollas con novio y no puedo evitar pensar que ese es el problema, que yo no estoy delgada. Y digo, cómo voy a encontrar un novio si no estoy delgada. Y me da pánico ligar, porque no quiero ser la comidilla de sus amigos, ni que piensen «pobrecito, que se ha liado con una gorda». Y de toda la vida yo había asumido mi papel de gorda, y de que no iba a ligar, y de que no me merezco una vida amorosa. Espero algún día liberarme igual que tú. Un beso.

    Responder
    Herime
    Invitado


    Herime on #719956

    Yo sí pase por el proceso de «odiarme a quererme». Y es que, aunque tu mensaje describe el 100% de quién algún día fuí, he de admitir que a día de hoy ni reconozco a esa persona. Incluso siento pena por haber sido tan injusta conmigo misma, por haberme tratado tan mal. Por no haberme querido durante tanto tiempo.

    Y es que aunque no es fácil enfrentarte a ti misma hasta el punto de convertirte en una persona completamente nueva ( porque, aunque no lo creas, esta batalla que enfrentas no es contra nadie más que contra ti misma ), sin duda merece TANTO la pena…

    ¿Qué cómo lo hice? Te pongo en contexto.

    Herime actual: muchacha de 24 años, que tras mucho sacrificio ha logrado conseguir algunas de sus mayores metas. Entre ellas finalizar la carrera de sus sueños, aquella con la que soñó desde que tiene uso de la razón.
    Vive feliz junto a su pareja, quien le comprende y le apoya en absolutamente todo. Su primera relación sana, que surgió casi sin buscarla. A punto de casarse y feliz, junto a su familia, por la llegada de su pequeña «lentejita», que a día de hoy aún crece en su tripita.
    Tiene una vida modesta pero feliz, en la que consigue todo aquello que se propone.

    Mide 1,59 y pesa 110 Kg. Bueno, ahora algo menos tras tantas náuseas y vomitos.

    Herime durante su infancia y adolescencia: tipica muchacha que es gordita casi de nacimiento. Quién, tras el gran esperado estirón, alcanzó su peso ideal ( y aunque así seguía viéndose fea y gorda) pero se vio soprendida por un inesperado hipotiroidismo que le hizo engordar más de 30 kilos.
    A sus 13 años se veía pesando casi 90 Kilos. Horrible, fea, insípida. No tenía nada bueno, ni nada bueno pasaba en mi vida.
    Infancia difícil, madre al borde de la muerte a cada dos por tres, familia de bajos recursos,introvertida, dificultad para socializar. ¿Qué más podría ir mal? Pue toma, una enfermedad que te hace engordar sin miramientos en escaso tiempo. Porque, por si no se burlaban ya lo suficiente de mi con 60 kilos mejor pesar 90 kg.
    A base de machaque y machaque, y medir las calorías de hasta una lechuga, bajo hasta 75 kg. Su reto día a día era comer cuantas menos calorías mejor. No veas lo feliz que era cuando lograba no pasar de las 500 calorias al día. Y todos felices y felicitandome con un «te ves más delgada»
    Vivia se bajón en bajón. Estados de ánimo pesimo. Relaciones tóxicas, maltrato. No sabía ser cariñosa ni social. Yo solo quería gustar, pero cómo iba a gustarle a alguien. Y más cuándo mi propio miedo al rechazo hacía que alejara a las personas.
    Nadie me quería. Y el mundo era tan injusto…

    ¿Puedes explicarte por que a día de hoy son tan feliz si peso 35 kilos más que esa muchacha? Porque aunque lo enfoquemos así, como nos sentimos no es por lo que pesamos, si no por toda la porqueria que nos echamos a las espaldas. ¿Cómo pretendes caminar erguida si no haces más que hundirte por el peso de toda la mierda que te dices a ti misma cada día?

    No puedo decirte qué cambio ni cuando. Yo solo sé que un día me dije «no quiero ser así». Sentía que estaba siendo una persona que no quería ser, y decidí enfrentarme a todos mis miedos. Por ejemplo, quería ser cariñosa pero me daba miedo el rechazo: pues me obligaba a serlo.
    Obviamente al principio por cada paso que daba hacia adelante a veces tropezaba y volvía 5 atrás. Pero nunca me rendí, e incluso empecé terapia, algo que me ayudo muchísimo.
    No fue para nada un camino de rosas, pero, sin darme cuenta, a dia de hoy me veo como me veo y no puedo evitar sonreir. Y me importa tan poco lo que piensen los demás que hace mucho que la palabra «gorda» dejo de doler.

    Todo es actitud. Duele aquello a lo que le das poder para herirte, y mientras tu misma seas tu principal enemiga cualquiera podrá lastimarte.
    Esto no quiere decir que no tengas derecho a sentiete mal o triste a veces. Son sentimientos muy humanos, y no siempre tienes por que ser feliz y sonreir. También hay que aprender a entenderse y respetarse cuándo a uno no le apetece. Pero si se trata de entenderte y saber lo que si y lo que no. Cuidarte y valorarte.

    No pretendas que todo eso desaparezca de un día para otro. Simplemente trabajalo y disfruta del proceso de empoderarte. Vales mucho, tan solo tienes que descubrirlo ❤

    Responder
    Herime
    Invitado


    Herime on #719963

    Y ojo, no quiero que se malinterprete mi comentario. No pretendo normalizar ciertas ideas, tales como la necesidad de tener pareja y ser madre para sentirse realizado.
    Mi empoderamiendo llegó cuándo descubrí que era capaz de lograr todo aquello que me proponía. Y cuándo vi que la vida no es que sea injusta, simplemente que a veces las cosas toman su tiempo y su adaptación. Cuándo empecé a tomarme las cosas con otra filosofía.

    Esto es lo que a mi me hace feliz. Pero por ejemplo mi pareja llego en un momento en el que yo misma había tomado la decisión de ser mamá soltera en un futuro. Ya no sentia la necesidad de encontrar a esa persona para sentirme completa.
    Y en cuanto a mi bebé, decir que tuve la suerte de que llegara al segundo mes de no usar métodos anticonceptivos. Yo ni siquiera controlaba mis ciclos, simplemente teníamos sexo cuando nos apetecía. Pero siempre pense que me costaría o que tendría problemas, en base a ciertos factores. Y, sinceramente, si no hubiera podido ser madre me hubiera enfocado en otras cosas, como viajar, algo que me apasiona.

    Tú misma tienes que buscar tu propia motivación. Tus propios puntos fuertes y aquello que te haga feliz. Y disfrutarlo al máximo. La vida es muy corta para estar pasandolo mal. Enfócate en lo que eres y en lo que puedes, y no en lo que serías si fueras más delgada. Porque ya ves, que realmente es algo que idealizamos perp que no siempre trae consigo la felicidad ❤

    Responder
    Kokita
    Invitado


    Kokita on #719973

    Me siento totalmente identificada. Y en cuanto al párrafo donde has dicho que evitas pasar por donde hay un grupo de gente joven, te diré que yo además también evito pasar por el típico grupo de abuelitos sentados en el banco de un parque porque también he recibido comentarios humillantes por su parte.

    Hay tantas y tantas cosas que he dejado de hacer por estar gorda. Sin ir más lejos, mi carrera profesional, no querer opositar a secundaria por no tener valor para exponer mis kilos cada día ante una clase de adolescentes y así evitar escuchar ciertos comentarios que se iban a clavar directamente en mi corazón. Así que aquí estoy, licenciada, pero trabajando en cualquier cosa que me salga porque preferí tener un sueldo mileurista antes que soportar comentarios gordofóbicos.

    Y habrá quien nos lea y piense «si, sí, mucho quejaros pero no habeis hecho nada en vuestra vida por deshaceros de esos kilos». Qué valiente es la ignorancia, qué sabrá la gente lo que hemos intentado a lo largo de nuestra vida.

    Responder
    Woman_Gipsy
    Invitado


    Woman_Gipsy on #720046

    Hola bonita, la verdad que me he sentido súper idendicada contigo, yo tengo 34 años y he pasado la vida como tú dices, escondiéndome, sin disfrutar por mí complejo….
    Yo ahora tengo pareja estable y delante de él no me pongo en ropa interior, no me ve desnuda porque me siento mal, no voy a la playa ni piscina, en verano siempre voy en leggins y camisetas largas, no enseño las piernas, ni llevo tirantes, ni nada que enseñe los brazos y toda la vida igual y Vero chicas que a lo mejor pesan más que yo y me da envidia sana ver lo bien vestidas que van y lo modernas que visten, pero nunca me atreveré a vestir así. Lo peor es cuando te arreglas y la gente te dice, eres muy bonita, es una pena que estés tan gorda, deberías adelgazar ….. De mi físico lo más que cambiaría sería la tripa, que me cuelga y no consigo disimular, si no tuviera tanta viviría mejor, ya que de cara si me gustó, y mi pelo y que soy alta, pero al ser gorda dicen que pierdo todo…..
    Mucha suerte cariño y a ver si poco a poco conseguimos despojarnos de estos malditos complejos

    Responder
    Keira
    Invitado


    Keira on #936078

    Uffff da miedo darte cuenta que tantísimas de estas cosas han sido alguna vez pensamientos de mi cabeza (muchos otros no), especialmente los referidos al sexo…
    Me han llevado a tal extremo que en el último año no he querido quedar con ningún tío para evitar el momento de tener sexo y que todos esos pensamientos volvieran a mí cabeza, me avasallasen y arruinasen el momento y me hiciesen quedar en ridículo.
    Solo pienso que deseo que esto desaparezca, porque me da pavor quedar con alguien.

    Conocí hace meses a un chico que me encanta y solo pienso que seguramente arruine el día que nos conozcamos (si es que terminó atreviéndome) porque en mi cabeza estarán todas estas ideas que me incomodarán y lo estropearán todo…

    Responder
WeLoversize no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta web por colaboradores y usuarios del foro.
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.

Viendo 15 entradas - de la 1 a la 15 (de un total de 24)
Respuesta a: Una vida entera condicionada por ser GORDA
Tu información: