Mi marido, mis tres hijos y yo vivimos en una casa antigua de pueblo en la montaña. Este año está haciendo muchísimo frío y aunque en el salón podemos encender la chimenea durante el día, el resto de la casa está literalmente congelada.
A la hora de dormir es una tortura, porque mi marido se niega a que encendamos la calefacción, porque dice que está todo muy caro.
Dormimos con ropa térmica con varias mantas y aún así pasamos frío. Así estamos todo el día tosiendo y con mocos todos.
Hemos discutido mínimo diez veces en lo que va de invierno e incluso de amenazado con coger a los niños y largarme porque ya no podemos más.
Como yo no tengo ingresos, no puedo permitirme pagar la calefacción, así que dependo de él, que es muy buen hombre y muy buen padre, pero rata como el solo. No le gusta gastar absolutamente en nada y prefiere renunciar a cubrir necesidades básicas con tal de no derrochar dinero.
¿Qué sentido tiene vivir así? Para algo está el dinero, ¿no?
