Yo le contestaría con frases en plan:
– La gordura se cura, la gilipollez no.
– La gordura se puede operar, las pichas cortas es más difícil.
– Lo mío tiene cura, lo tuyo no (y lo dejas pensando en qué es «lo suyo»)
– ¿Tan pocos cojones tienes para defender a tu hermana de los insultos que prefieres unirte a los capullos del colegio?