Mi hija hermosa 2 años y 9 meses. Es muy sociable y risueña. Vivimos en un pueblo y aquí dejan jugar a los niños solos. no suele haber adultos en el tiempo de juego libre. Pero yo si que estoy debido a su edad. Y que tengo un necesidad rara de vigilar y proteger que no le hagan nada. Ahora en esta etapa de juego compartido que estamos entrando me siento un guardia de seguridad. Aunque siga estando en el espacio me gustaría relajarme y quitarle los ojos de encima.
Ya había notado pese a que es muy pequeña, que la herida de rechazo de sentirme desplazada y marginada en mi infancia ha resurgido en mi corazón viéndola a ella a jugar, y la verdad es que se integra excelentemente pero si le quitan un juguete, no le dejan jugar , le dicen que no, siento fuego y rabia y está claro que es mi herida que se reactiva al verla a ella jugar.
Me preocupa que yo pudiera transmitirle ese sentimiento de estar fuera de lugar que es solo mío dándole importancia a esto y poniendo atención . De todas maneras me entristece que haya estos juegos de poderes entre niños ¿por que hemos normalizado que los niños sea crueles?
También he de decir que cuando hay un niño más pequeño que mi hija tambien se me activan todas las alertas para que no le exprese su dominancia. Porque es lo que hace…. Y me aterra baby- enfrentamiento. Cuando se lo cuento a mí pareja me dice que soy una pringada [( en broma claro){ léase el sarcasmo }] y que no quiere hablar de eso y siendo consciente de que dando importancia a las cosas estás se agrandan pero tengo la necesidad de sanar esto y confiar en el juego de mi hija aunque el miedo raiz es que ella sufra esos desprecios.
Que os sugiere?
