Buenas noches.
No sé si este es el foro adecuado, ya que soy hombre, pero necesito desahogarme y escuchar opiniones externas.
Tengo 27 años y mi primo 31. Los dos venimos de familias desestructuradas. Hace cuatro años intenté quitarme de en medio, básicamente no tengo amigos y estoy mas solo que la una. Mi primo, por su parte, entró en Proyecto Hombre por problemas de adicciones.
Hace tres años nos independizamos mi hermano gemelo, mi primo y yo. Mi hermano y yo queríamos salir de casa porque nuestros padres llegaban muchas veces borrachos y había un ambiente muy difícil. Mi primo también necesitaba vivir de forma independiente como parte de los objetivos de Proyecto Hombre.
Al principio todo fue bien. Mi hermano era quien mediaba cuando había algún problema. Sin embargo, el verano pasado se fue a vivir con su novia y desde entonces me he quedado solo conviviendo con mi primo. Ahí empezaron los conflictos.
Yo tengo TDAH, TEA y distimia.
Desde hace un año siento que la convivencia es cada vez peor. Mi primo suele coger comida que compro yo, utiliza mis cuchillas de afeitar, mis champús y otros productos sin preguntarme. Yo no tengo problema en compartir muchas cosas, pero siento que no hay reciprocidad.
Además, si alguna vez dejo una sartén o cualquier cosa en el fregadero durante un rato, él la deja directamente en mi habitación. En cambio, cuando él deja el fregadero lleno de vasos, cubiertos, ollas o sartenes, yo nunca hago eso. De hecho, muchas veces termino limpiando yo la cocina, el baño y otras zonas comunes.
Lo que más me afecta no es eso, sino la forma en la que me trata cuando se enfada.
En varias ocasiones me ha insultado gravemente: «eres un puto retrasado», «no sirves para nada», «solo sirves para vender cupones» (trabajo en la ONCE), «te vas a quedar solo y no vas a tener a nadie». Esa última frase me la dijo el mismo día que le conté que mi madre tiene una cirrosis descompensada y muy pocas expectativas de vida.
Después de insultarme, suele dejar de hablarme durante días o incluso una semana. Según él, eso lo aprendió en Proyecto Hombre: hacer el vacío para que la otra persona reflexione sobre lo que ha hecho.
El último ejemplo fue hace unas semanas. Me pidió que le comprara unas cosas por Amazon (28 €). Se las compré y, cuando le pedí que me devolviera el dinero, me dijo que lo pagara con la ayuda del alquiler que recibo. Como utiliza mis cuentas de Prime Video, Netflix y Crunchyroll, decidí cerrar la sesión en todos los dispositivos hasta que me pagara. Su respuesta fue dejar de hablarme durante una semana. Después volvió como si no hubiera pasado nada y yo, ingenuamente, volví a tratarlo con normalidad.
El lunes, con la ola de calor, cerré las persianas y las ventanas para mantener la casa fresca. Más tarde vi que su gato tenía mucha sed, le puse agua fría y le recorté un poco el pelo del abdomen porque suele hacerle muchos nudos. Cuando se lo conté, explotó, empezó a insultarme y desde ese día no me ha vuelto a hablar. Incluso me bloqueó de WhatsApp, aunque prácticamente nunca le escribo por ahí.
Otra cosa que me duele mucho es el trato en las reuniones familiares.
Siempre utiliza mi forma de ser como tema de conversación. Dice que convivir conmigo es imposible, que soy un sucio, que no limpio, cuando la realidad es que muchas veces soy yo quien limpia sus platos, el baño o la cocina, el office.
Mi tía le cree prácticamente siempre. Más de una vez me ha dicho que soy un mentiroso y que no se fía de mí, algo que me hace muchísimo daño. En la última comida familiar me estuvo criticando delante de todos y, al salir del restaurante, incluso me dijo entre risas: «jeje, siempre te pongo verde».
Siento que esta situación me está sobrepasando.
Me independicé para dejar atrás los conflictos constantes con mis padres, pero ahora siento que vivo otra guerra distinta.
Cada dos o tres semanas ocurre lo mismo: convivimos con normalidad, se enfada por cualquier cosa, me insulta y después me aplica la ley del hielo durante días, sabiendo que eso me afecta mucho.
Los dos figuramos como coarrendatarios del piso y no sé si podría marcharme y buscar otra vivienda sin tener problemas legales con el contrato.
También me preocupa porque mi primo, en el pasado, llegó a agredir físicamente a su padre y a su abuela, si me agrede sé que no voy a ser como su padre y lo voy a denunciar directamente.