Hace años me lié con un chico y estuvimos viéndonos durante unas semanas. Me volví adicta a él, en la cama me daba más placer del que me habían proporcionado en mi vida y sentía que me ahogaba si no estaba con él.
Un día de largó sin decir nada y no pude localizarle. Me dijeron que se había mudado a otra ciudad y yo tuve que ir a terapia para superar la dependencia emocional y sexual que me había creado en tan poco tiempo.
Han pasado muchos año, me he casado y he tenido un bebé . Mi vida era casi perfecta, pero ahora ha vuelto y se ha instalado en una vivienda a unos metros de la que compré con mi marido.
Cuando le vi, mi corazón se paró. Desde entonces me lo encuentro en varias ocasiones. No sé si es casualidad o si lo provoca él, pero su forma de mirarme y la sonrisa que me dedica me está poniendo nerviosa porque despierta muchos deseos y recuerdos enterrados y tengo miedo de caer en sus redes y perder todo lo que he logrado. No sé cómo explicarlo, es algo superior a mí y me asusta.
