Si te sirve de consuelo, toda la población humana actual desciende genéticamente de un mismo ancestro femenino común, así que en realidad somos todos familia. Cualquier niño que te cruces por la calle es familia tuya también. Relax.
Las mal llamadas «donaciones» de gametos deberían estar prohibidas. Ni siquiera son donaciones, recibís un dinero, así que hay que llamarlo por su nombre: compraventa de partes de un ser humano. Donar se donaciones un riñón, sangre, médula… pero cuando hay una transacción económica de por medio eso no es donación. Es explotación reproductiva casi al mismo nivel que los vientres de alquiler.
Tener hijos no es un derecho. El que quiera hijos y no pueda, hay muchos niños huérfanos para adoptar. Tú misma reconoces que lo hiciste por dinero. Si todos tuviéramos acceso a vivienda digna y salarios dignos, no habría «donaciones» de gametos altruistas. Muy poquitas, en contados casos y más bien entre amigos o familiares. Pero no habría el negocio que hay montado actualmente con las clínicas de reproducción asistida.
Por otra parte, cuando las mujeres donamos óvulos somos sometidas a unos tratamientos hormonales muy fuertes que no son inocuos y que pueden acarrear problemas de salud graves a la larga. Cáncer, incluso. Tú pusiste en riesgo tu salud porque el capitalismo te explotaba, hasta el punto que tuviste que explotar tu cuerpo. No fue una decisión altruista ni que pudieras tomar de manera informada y consciente. Fuiste empujada a ello por las circunstancias.
Para las secuelas vitales que deja en los niños nacidos por donaciones está práctica, ya te han recomendado más arriba asociaciones y documentales.
Se mire por donde se mire, la ovodonación (y por supuesto la gestación subrogada) son formas de explotación reproductiva y no están bien.
Lo dicho. El que quiera hijos, a adoptar. Nada de comprar bebés. Eso es trata de personas y explotación sexual de mujeres en situaciones económicas precarias.