Buenas, soy Helena, en un mes cumplo 18 años y vengo a contar algo que la gente que lo sabe, dice que no tiene nada de importancia, pero a mí me taladra día a día.
Estoy taaaaan cansada de machacarme una y otra vez por la mierda de siempre… En serio, estoy harta de mí misma, harta de no ver que soy suficiente para nadie, pero menos aún, para un chico.
«¡Oh, se acerca un chico muy guapo!», dice alguien.
«Agacha la cabeza, aunque se fije en ti, tú no vas a saber tratar con él», me dice mi conciencia.
Hace unos años tuve problemas horribles relacionados con un TCA y un poco de depresión, pero sinceramente los veo como pasado muy lejano. Sí, están ahí, pero los tengo muy superados. Ya no me veo gorda, y ya todo me afecta menos al aprender a mirar los problemas de frente. Pero… ¿por qué me pasa esto ahora?
Ahí va, lo voy a decir: Nunca he besado a un chico. Supongo que ahora diréis que no tiene importancia, que eso es una tontería, y sobre todo, que llegará cuando tenga que llegar. Pues bien, yo no lo veo una tontería. Cada vez que quedo con un chico que me gusta, me muero de ganas de besarlo, pero ahí vienen las voces (las cuales hacía años que no me decían nada): «Pero si eres una inexperta, se va a reír», «Lo vas a hacer tan mal que va a huir», «No le va a gustar», y cosas que, vistas desde fuera, parecen auténticas sandeces, pero que me afectan un montón.
Lo peor es que cuando se acaba la «cita», por así llamarlo, parece que hay un código no escrito que dice que si ambas personas conectan, un beso ha de caer. Bien, pues es algo que temo, en los últimos meses he quedado con tres chicos que me pedían con la mirada posada en mis labios un beso con lengua hasta la campanilla, y a mí sólo me sale apartar la cara y romperles el corazón, y rompérmelo a mí también, por no darme una oportunidad-
Los chicos se van con muy mal sabor de boca, es como si todo hubiera ido genial, pero no perfecto. Aún así al llegar a sus casas siguen mostrando interés por mí, pero yo, me siento tan inútil que empiezo a huir y a correr de ellos hasta que se dan cuenta que soy una chica difícil de entender.
¿Y por qué me preocupa tanto esto? Porque estoy cansada de que mis amigas o conocidas hablen de lo que se siente al besar, de lo que gusta un beso en el cuello, de que en sus redes sociales, por ejemplo en twitter, solo den retuit a gifs de besos, a fotos de sensaciones, a lo que parece ser «la vida de un adolescente».
Estoy cansada de las constantes preguntas de familiares: «¿Cuándo te vas a echar novio?», «¿Cuándo vas a dejar de ser la única jovencita de la familia sin experiencia con los chicos?», «Tu hermano y tus primos con tu edad ya nos hablaban de chicos y chicas con los que había más que una amistad». Estoy cansada de sacarles el tema a mis mejores amigas y que solo respondan: «Que da igual, que un día salgas de fiesta, te emborraches, te líes con uno y te quites las inseguridades», «Igual acicalándote un poco más, maquillándote más…». Pues no, no quiero beber y besar, me parece horrible que tenga que disminuir mis facultades para ser capaz de algo, me parece fatal que piensen que con maquillaje se tapan mis inseguridades. Estoy cansada de mí.
Estoy harta de huir, de hablar con chicos que piensen que he vivido miles de experiencias y de que al enterarse de que, por ejemplo, nunca he mantenido una relación sexual, no paren de repetirme que no sé lo que me pierdo y que lo haga, que puedo perfectamente.
Tengo miedo de empezar este año la carrera, y cerrarme de este modo a todos los chicos que conozca con segundas intenciones.
A mí me da igual que la gente crea que no quiero hacer algo, lo que no me da igual es que me muera de ganas, y no pueda.
Gracias por leerlo, necesitaba desahogarme, y necesito ánimo.