Alucino con algunos de los comentarios. Vais de progres feministas de izquierdas cuando sois más cerradas de mente que mi abuela de 93 años. Y por cierto, se ve, que más allá de los sensacionalismos de las noticias y el ruido que meten los que por desgracia en muchos sitios representan a la institución, tenéis muy poca idea de lo que en muchos grupos de fe significa ser católica, que en la mayoría suele ser intentar estar en todos esos grupos integrados en la sociedad que buscan el progreso, la igualdad y la mejora de la vida del resto.
En fin, a la autora, mi pareja es ateo pero vamos, sin un atisbo de dudas. Y la verdad, no tenemos muchos problemas con ello, y son cosas que solemos hablar, el se interesa por mi fe, yo me intereso por sus ideas. En el tema de casarnos, habíamos acordado al final en caso de hacerlo que fuera por la iglesia pero con disparidad de culto, con lo cual él no tendría ni que bautizarse ni convertirse, ni mentir en el altar, ni nada. Y que a la hora de tener hijos, dejaríamos a su elección para cuando fueran más conscientes el tema del bautizo.
A mí no me parece ninguna barrera, pero sí creo que las cosas hay que hablarlas una y otra vez, y si hay amor y unos valores en común, independientemente del origen de los mismos, no tiene por qué haber problemas.