Sé que este tema va a levantar ampollas pero necesito saber si soy yo la rara.
Estoy embarazada de 5 meses y me hace muchísima ilusión. Es mi primer hijo y llevo todo el embarazo sintiendo que tengo que justificar cada decisión. Que si epidural sí o no, que si lactancia, que si guardería pronto o tarde. Pero lo que más me está desgastando es el tema del nombre.
Mi pareja y yo lo hablamos al principio y quedamos en que cada uno iría proponiendo y llegaríamos a un acuerdo. Pero la realidad es que yo tengo clarísimo el nombre que quiero, desde antes de saber que era niño. Lo llevo en la cabeza años y ahora que estoy viviendo todo el proceso físico, hormonal y emocional de gestar a nuestro hijo… siento que tengo más peso en esta decisión.
Y antes de que nadie me salte no estoy diciendo que el padre no pinte nada. Pero vamos a ser honestas: estoy poniendo el cuerpo, los vómitos, el dolor de espalda, el miedo al parto, todo… ¿y no voy a poder decidir el nombre del bebé que estoy creando dentro de mí?
Él dice que quiere algo más original y yo quiero uno clásico con significado familiar. No le obligo a que le encante, solo quiero que entienda que para mí esto es importante.
¿Estoy siendo injusta? ¿Os parece mal que insista en tener la última palabra? Aclarar que a él no le horroriza mi opción, solo insiste en poner la suya que a mi tampoco me horrroriza pero prefiero la mía.
