Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Mi prima se casa en septiembre. No es mi prima hermana de ver todos los días pero sí tenemos relación. De pequeñas nos veíamos mucho y ahora pues cumpleaños, navidades y esas cosas. Me hace ilusión ir. El problema es que mi pareja ha dicho que él no va. Que pasa que le da pereza que no conoce a nadie.
Y a mí me parece fatal. Porque yo he ido a bodas de sus amigos, cumpleaños de sus compañeros, comidas con su familia, bautizos de niños que no sabía ni de quién eran. He estado en mesas donde no conocía a nadie hablando de fútbol regional durante tres horas y sonriendo como una campeona. Pero ahora es algo mío y de ve tú sola.
Le dije que me molestaba y me contestó que no estamos obligados a hacerlo todo juntos. Y en teoría estoy de acuerdo. Pero qué casualidad que la libertad individual aparece cuando el plan es de mi lado.
Si yo le digo que no voy a una comida de su familia se ofende. Si no me apetece ir a una cena con sus amigos soy borde. Si no voy a algo suyo luego me lo recuerda.Pero para mi prima no hace falta ir . No sé si estoy siendo antigua por esperar que mi pareja me acompañe a una boda o si él es muy listo para elegir cuándo somos equipo y cuándo no.
