Me encanta esa temporada del año justo cuando se está empezando a ir el frío y a llegar el calor. Esa temporada donde empiezas a escuchar a casi el 100% de la población decir eso de: “Ay! Qué a gusto… ya viene el calorcito”. Y después cuando ya estamos a 40º es el mismo casi 100% de la población a la que le escuchas decir: “¡Joder! Este calor es insoportable. No puedo dormir”. En fin… pues a todos los fanáticos del calorcito y el verano os voy a decir yo por qué lo odio durante TODO el año 😊

1- No se puede dormir

A ver, igual lo estoy exagerando un poco, porque al final consigues de alguna forma conciliar el sueño. Pero sin duda cuesta muchísimo más que en invierno. Esa angustia cuando empiezas a dar vueltas en la cama, las sábanas se te quedan pegadas del sudor, te destapas y sigues sudando… Puff… me está dando angustia mientras escribo esto. De verdad… yo en ivierno no tengo esos problemas. Si tengo frío pues me echo más mantas, pero cuando hace calor del horrible horroroso y ya no tienes ni sábanas, ni pijama y ya hasta te falta dormir en el suelo… ¿entonces qué haces? ¿Dormir en el suelo? ¡¡Pero si también está caliente!!

calor

2- Nunca se acierta con el aire acondicionado

Esto es algo que a mí me causa mucha confusión y además no sé cómo me las apaño, pero siempre me acabo poniendo mala. Me voy a dormir y si enciendo el ventilador, es cierto que durante los primeros minutos en los que intentas conciliar el sueño, relaja durante un rato. Pero después, no sé vosotras, pero yo consigo quedo dormida y es entonces cuando ya no soy consciente de apagar el aire, se me enfría el sudor y me constipo. Me pasa también cuando subo al coche. Salgo a la calle chorreando de sudor y en cuando arranco y se enciende el aire… constipado asegurado.

3- Mosquitos, venid a mí

Otra cosa horrible del calor y el verano son las moscas, los mosquitos y los bichos en general. Cuando llega el verano empiezo a crear un arsenal de insecticidas, repelente de mosquitos, pulseras y velas de citronela… en fin… da igual lo que haga. Durante el verano las picaduras son para mí como un collar o unos pendientes, vaya, un complemento más. ¿Me explicáis dónde están esos horribles mosquitos en invierno? Gracias.

4- Masificación de gente #ModeON

Este año (por desgracia), con motivo del COVID-19, el turismo se va a reducir significativamente porque los aforos a determinados lugares turísticos serán limitados. Pero las terrazas de los bares están llenas y si me pongo a recordar veranos pasados en los que sí se podía turistear… ¡Madre mía! Qué agobio… era difícil pasear por una calle de estas típicas en las que hay puestecitos de artículos artesanales y no irte rozado literalmente con el que pasaba en dirección contraria a la tuya. Los tirones de bolso, los empujones…

playa

En las playas es algo aterrador… Este año no será así debido a la distancia de seguridad que se debe dejar (y que espero que seamos responsables y la respetemos de verdad), pero hay un momento del día en el que hay tanta gente que yo os prometo que mientras tomo el sol boca abajo temo por mi vida pensando que alguien va a llevar y va a plantar su sombrilla en mi culo. En serio… ese agobio veraniego que os encanta… no lo entiendo.

5- Todo es mucho más caro que en cualquier otra temporada del año

No sé si habéis reparado en ello los ultra fans del verano, pero, ir a un hotel en verano, o reservar en cualquier albergue, hostal… es muchísimo más caro en verano que en otoño-invierno. “Es que… es temporada alta, no voy a venir a la playa en octubre…”. No, en octubre no, pero en septiembre hace mucho menos calor que en pleno julio y agosto y al comenzar la temporada baja, es más económico. Pero como dice mi madre… “Sarna con gusto no pica”. Igual los amantes del verano es un gasto con el que cuentan cuando van buscando el sol a vida o muerte…

6- Aburrimiento de día, fiesta de noche

Sí. Habéis leído bien, aburrimiento. Porque durante el día y la tarde es IMPOSIBLE moverte de casa. Al menos a mí me supone un suplicio tener que despegarme del ventilador, porque es salir a la calle a las cinco o seis de la tarde y sentir que se me quedan los zapatos pegados al suelo del calor abrasador que hace. Y fiesta de noche… lo que se dice fiesta… Si hay que trabajar al día siguiente, con suerte me tomo una cervecita cenando y después… más ventilador y a dormir. Creo que en lo único que coincido con los amantes del verano es con lo a gusto que se está de noche en una terraza y comiendo un heladito mientras, con suerte, corre un poco la brisa.

7- Mantener el jardín es deprimente

Durante el resto del año es cierto que hay que tener cuidado con el frío porque algunas plantas también pueden ponerse pachuchas, si se te olvida regarlas un día no pasa nada, incluso si llueve pues te desentiendes un poco (los cactus son los mejores). Pero en verano el calor ¡las abrasa! Y como se te pase un solo día regarlas… las pobres tendrán una muerte casi segura.

8- Serás el mejor amigo de verano (si tienes piscina)

Lo de las amistades del verano me encantan. Durante el resto del año podrán contar contigo (o no). Existe lo que llamamos… la igualdad entre amigos, todos somos iguales y todos nos queremos, PERO en verano siempre tenemos el MEJOR amigo favorito… ¿quién? Claro que sí, EL QUE TIENE PISCINA. De repente su casa se convierte en el lugar de recreo de todos los amigos. Los días de barbacoa se vuelven una locura si antes y después tenemos la piscinita del colega…

plantas

9- La canción del verano

Lo mismo yo soy la hostia de mala para definir cuál será la canción del verano. Pero es que últimamente TODAS suenan igual y no hacen más que ponerlas una y otra vez, una y otra vez en la radio, en la piscina, en la televisión… Al final ya no sé si la canción me suena a verano o a odio extremo.

10- Si tienes pelos mal y si no los tienes, también

El tema de los pelos en verano… es ya un tema habitual. “Joder nena, quítate esos pelos” o “¿Te depilas? Pues no lo entiendo, todos tenemos pelos y es natural. Deberías dejártelos”. En serio, si ya durante el resto del año es un tema con el que mucha gente da por culo… en verano esos comentarios vuelan a la velocidad de la luz. En definitiva, la gente se sigue metiendo en tu vida aún más si cabe dándote una opinión que… ¿A quién le importa? A mí no. Chao.

Y nada chicas y chicos… si vosotros compartís conmigo todos estos motivos… debo comunicaros que sois unos haters del verano y el calor igual que yo. Recordad usar crema solar, gorritas, gafas de sol y  aftersun y ¡Suerte este verano a los 40º a la sombra!