El online dating nos ha dejado muchas cosas maravillosas (habéis visto este post sobre gente que ha encontrado el amor en internet? He llorado, vale) pero también nos ha dejado un glosario de putadas tan COLOSAL como siete culos Kardashian. Así que vamos a jugar un poquito al Pasapalabra del amor online para que, cuando nos hagan una putadilla, al menos sepamos qué nombre ponerle.

Disclaimer: aquí en WLS tenemos mucha sensibilidad de género, pero por un tema de sencillez de redacción en este post hemos optado por hablar de ÉL. Esto no quiere decir que en muchos casos el perpetrador de la mierda sea ELLA, y en muchos casos, ESO. Un saludo.

Con la B:

Benching

Esto es como en el fútbol, donde algunos están en la cancha y otros están en el banquillo. A los del banquillo nunca se les descarta del todo porque son buenos jugadores… pero no taaaaan buenos como los que están en pleno partido. Si te están haciendo benching siempre te dirán para quedar pero nunca se termina de concretar.

Breadcrumbing

El que comete breadcrumbing  es el que, como Hansel y Gretel, va dejando migajitas de pan (emocionales) por el camino pero sin llegar a ningún lugar. Vamos: el que te escribe de Pascuas a Ramos para que no te olvides de él pero que nunca hace el esfuerzo por quedar.

Ejemplo práctico: Un lunes te manda un «Hola guapísima» y cuando tu le contestas, te deja en visto. Tú archivas el chat, te vas olvidando, y cuando ya estás por borrar su número te escribe «Hey». ¿HEY QUÉ, ANORMAL? «Qué sexy en tu nueva foto de perfil» AY ES QUE ES MÁS MONO. Le pones un corazoncito y no te responde hasta el mes que viene. En mi tierra a este señor le llamamos un calientacoños de manual.

Con la C:

Catfishing

Pues esto es de cuando le estás dando al Tinder y de pronto te encuentras con un tío que te deja más salida que un balcón y haces match. Después de dos frases el tío te dice que eres el amor de su vida, pero qué pena porque se acaba de mudar a 534534546 kilómetros de distancia y nos os podréis ver, pero oye que podéis chatear mañana, tarde y noche. Le dices para hablar por videollamada pero oye, mira tú, el tío es súper tímido y las videollamadas no son lo suyo. Le pides más fotos y sorry pero no tiene. El único consuelo que te queda es quedarte mirando absorta las fotacas del Tinder donde poco más y se folla a la cámara posando como si fuese modelo de Sports Illustrated.

Cuando haces una búsqueda inversa de sus fotos en Internet, efectivamente, el de las fotos es un australiano famoso que es modelo para Sports Illustrated.

Y EL DEL MATCH EN TINDER… SOY YO!

Con la G:

Ghosting

Ah, la crueldad de las redes. Esto es de cuando de la noche a la mañana el tío con el que llevabas hablando días no te responde más los whatsapps, ya no lo tienes entre tus amigos de Facebook, siempre tiene el teléfono apagado si lo llamas.

Ejemplo práctico:

–Oye, a ver si nos vemos pronto
–¡Genial!

(al día siguiente)
–Hola, ¿quedamos?

(a la semana)
–Hola

(a los 35 días, 14 horas, 20 minutos)
–Hola

Equivalencia en la vida real: «Me voy a por el pan, cariño».

Con la H:

Haunting

Esto es como el ghosting, pero peor. Dícese de aquellos que no te responden los whatsapps, no te escriben, no te hablan, pero te dan like a todas tus fotos y se ven todos tus stories de Instagram. Pero si les escribes, nanay. Es como si sus apariciones fueran exclusivamente desde ultratumba.

giphy

Hatfishing

AMIGAS, PROTEGED A VUESTROS COÑOS DE ESTOS PELIGROSOS SEÑORES. Esto es como un catfishing a medias pero con consecuencias catastróficas. Dícese de aquellos señores que sí que ponen fotos verdaderas en sus redes sociales / perfiles para ligar, pero en una sale con un sombrerito, en otra sale con un gorrito, en otra sale con la capucha de la parka puesta…. VAMOS, QUE AL TÍO SE LE HA DESCOSIDO LA GORRA SÚPERMAL y no quiere que te enteres de que se ha quedado Calvin Klein. Eso es engañar, señores. Llevad vuestras calvas con dignidad.

QUÉ ESCONDES, CHATO

Hibernating

En inglés es «Cuffing Season» pero creo que en espanglish podríamos llamarlo así que suena más guachis. Dícese de aquellos señores que se buscan pareja en invierno para dormir juntitos y calentitos y quedarse en casita viendo Netflix y pidiendo pizza, pero que en verano te dicen quita, quita porque quieren irse de terracitas y le sobras malamente.

Con la L:

Love Bombing

Este es el tío que en cuanto lo conoces te dice que dónde te habías escondido durante toda su vida, que eres maravillosa, que sin ti la vida no vale nada. Tú cedes a sus encantos y justo cuando tu corazón ya está cantando «Solamente tú» de Pablo Alborán él va y te pregunta que por qué no has tendido la cama, que te estás poniendo fondona, que a qué hora estará la cena, que tiene hambre. Vamos: que en cuanto te has enamorado del señor de mentira te muestra al señor de verdad.

Con la P:

Pie Hunting

Dícese de aquellos señores que sólo van tras tías que lo acaban de dejar con el novio (sobre todo las que están hechas un cuadro, viendo por quinta vez Sexo en Nueva York). ¿Por qué lo hacen? Porque creen que así no tendrán que hacer mayor esfuerzo y que con dar amor a cuentagotas ya lo tendrán hecho. Directamente del Playbook de Barney Stinson, señores.

Con la S:

Stashing

Esto es de cuando llevas saliendo seis meses con un tío pero no te presenta a sus amigos, ni sube fotos vuestras a sus redes, y que siempre está muy ocupado cuando tú le dices para quedar con los tuyos.

–Ocupado haciendo qué?
–Tengo que poner lavadoras, cari
–Pero vamos a quedar en dos semanas a cenar
–Tengo que poder lavadoras, cari

Submarining

Esto suele pasar con tíos con los que todo va genial: habéis quedado en planificar un viajecito, quedáis con frecuencia, tú ya te estás planteando que las cosas quizá sean más serias… cuando de pronto desaparece. POR SEMANAS. Tú ya te has puesto Bridget Jones en Netflix y ya está llegando el kebab-delivery a casa cuando de pronto reaparece. COMO SI NADA. Y te dice que para cuando compra los billetes de la Renfe para iros a Sevilla. Como si todo este tiempo de whatsapps indignos no hubiesen existido y él hubiese estado en un coma o algo porque ni Sorry, ni nada. NI NADA.

HASTA LUEGO LUCAS