A veces, la línea que separa el amor y la adicción es tan delgada que tendemos a sobrepasarla sin darnos apenas cuenta. Y en cuestión de segundos, ahí estamos, enganchadas y con altas probabilidades de sufrir un síndrome de abstinencia de película. Y eso es precisamente lo que nos hace ver Feel Good, la comedia romántica que aterrizó el pasado 19 de marzo en Netflix.

Si lo que quieres es ver una serie de príncipes azules, hilos rojos que interconectan personas y fantasías sacadas de cuentos de Disney, te digo desde ya que no lo encontrarás en Feel Good. Feel Good es, permitidme la expresión, un auténtico tortazo de realidad, que nos habla del amor, las drogas y la adicción sin ningún tipo de pudor. Sin vendas, sin camuflajes. Y qué falta nos hace.

La serie británica consta de 6 capítulos de 25 minutos. Cortos, intensos y completamente adictivos; una dosis de realidad que nos habla de la vida y las adicciones (a veces tan sumamente peligrosas) a las que hacemos frente a lo largo de la misma.

La serie tiene como protagonista a la canadiense Mae Martin, una de las creadoras y guionistas de esta producción que refleja su propia vida. 

Mae, en proceso de desintoxicación, es una popular humorista que comienza una intensa relación con George (Charlotte Ritchie), una chica que hasta el momento solo había tenido relaciones con hombres. Tras conocerla tras una de sus actuaciones, ambas se enganchan la una a la otra. Droga de la buena. Ya solo en los primeros minutos del primer capítulo vemos cómo se lían, follan y terminan viviendo juntos en el piso compartido de George. Y ahí, amiguis, empieza de verdad Feed Good, la serie que vas a devorar esta cuarentena.

Imagen: Netflix

Y así, poco a poco, vamos viendo cómo Mae pasa de ser adicta a las drogas a sufrir una dependencia emocional de George. Y en realidad, y seguro que a muchas nos suena, lo que tiene Mae es una relación tóxica con el amor en general, y con su amor propio en particular. Y cuando semejante panorama acecha, es muy difícil tener una relación sana con nada ni nadie. Y esto se sabe aquí y en la Conchinchina.

Además del ritmo de los capítulos, de los diálogos sinceros y apabullantes entre ambas, cabe destacar una interpretación de 10, que consigue hacerte sentir en primera persona la ansiedad de Mae, su adicción por George y la angustia de la propia  George, que se enfrenta a un panorama sentimental nuevo para ella.

Esta serie cuenta además con la participación de la mítica Lisa Kudrrox (Phoebe en Friends), que interpreta a la madre de Mae. Sin duda, un plus más para engancharnos a esta serie.

Así que, en este confinamiento, si necesitas engancharte a algo o, quizás, olvidarte de tus propias adicciones, Feel Good es apuesta segura.