La lectura es de esas aficiones que tienes toda la vida, pero que, por circunstancias de esta, a veces abandonas en un cajón escondido. Netflix ha hecho mucho daño a la lectura porque hay series tan buenas que nos hacen olvidar las letras. Sin embargo, el libro siempre (o casi) es mejor. Así que os voy a hacer la lista de los cuatro libros que me han hecho reengancharme a la lectura.

Os la dejo por orden de dificultad lectora: de lo más sencillito a lo más duro, no por calidad, sino por extensión, porque las cuatro son complejas, las cuatro son imprescindibles y las cuatro son una delicia. 

  1. La nieta del señor Lihn, de Philippe Claudel

Cuando tienes la suerte de haber tenido un abuelo excepcional sientes una ternura suprema por los ancianitos. Y esta novela es el amor más puro que puede haber entre un abuelo y su nieta. 

Es la historia de un refugiado, un apátrida que adopta a su nieta huérfana tras huir de la barbarie. Y masacre de la guerra le lleva a la inhóspita ciudad, a un país lejano y a una lengua ajena. Y, en ese caos, logra encontrar la amistad. 

Es corta y no te deja indiferente. Sin duda, si tuviera que empezar por algo después de mucho tiempo sin leer, lo haría con esta novelita. Ojo al final, que es apoteósico.

  1. La mala costumbre, de Alana S. Portero

Me costó comprármela porque la temática trans me hacía sentirme perdida. Después de leer muchas recomendaciones, me animé. Y cuánto siento el prejuicio. 

Trata el tema de la transexualidad desde dos perspectivas: la más cruda y la más delicada, y lo combina con absoluta maestría. Si hay algo que me ha impactado de la novela no ha sido la precisión con la que mezcla lo más bajo de la condición humana con el lenguaje más dulce, las reflexiones sinceras y el despojo de cualquier prejuicio. 

Es necesaria para todos porque todos necesitamos tener esa visión que va más allá del sexo y habla de identidad, de la necesidad de encontrarnos a nosotros mismos y eso es algo que nos pasa absolutamente a todos. 

 

  1. Hamnet, de Maggie O’Farrel

Sin duda es una obra de arte. Además, para los que son más de Netflix hay un notición: se estrena la película el 23 de enero de 2026.

La novela (y supongo que la película) cuenta la historia de Anne Hathaway, que es la mujer de Shakespeare. Lo hace con tanta maestría y sensibilidad que te engancha desde la primera página. 

La historia de amor, la maternidad, la paternidad, la pérdida, la ausencia… Es una de esas novelas que no puedes parar de leer y que te hacen llorar. Te remueve por dentro y lo hace con tal delicadeza que es un imprescindible: sobre todo antes de que salga la peli.

 

  1. La saga de La amiga estupenda de Elena Ferrante

Poco se habla de esta maravilla. Jamás había leído nada de esta autora (o autor) italiana. Es una incógnita su identidad y, sin embargo, se dibuja en cada una de sus páginas. 

Narra la historia de dos amigas desde su adolescencia a la vejez. Creces con ellas y, a la vez, reflexionas sobre tu propia vida. Porque es una novela que trata cada uno de los sentimientos humanos desde la más absoluta franqueza: no hay pudor en sus palabras y, sin embargo, no cesan de desprender lirismo. 

La dejaría para la última por una razón: son cuatro y tan adictivas que es imposible dejarlas. Hay que dedicarles tiempo y mimo, pero vale la pena cada una de sus palabras. 

 

 

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