Me parece que lo has descrito de la mejor manera posible. Tienes toda la razón: es como un elefante en una habitación. La violación muchas veces viene acompañada de silencio, no de violencia. Y que esto sea así, que al final no tengas moretones como tú decías, no le resta importancia. Es igual de importante y tenemos que hacernos conscientes y llamar a las cosas por su nombre. Si tú no consentiste, si te opusiste o te negaste, fue una violación. Si tú te sentiste violada, nadie tiene ni debe cuestionar eso. Creo que has sido muy valiente compartiéndolo y visibilizando un problema que es -desgraciadamente- tan común en las relaciones de pareja, especialmente en los jóvenes. Un abrazo.