Para mi septiembre es mucho más importante que enero en eso de los propósitos, los cambios y todas esas cosiñas. Este año mi objetivo es darle un nuevo toque a mi hogar y llevo unos días cotilleando cositas de decoración en varias webs. En general he visto cosas muy monas, pero me ha sorprendido gratamente la selección de hogar de H&M (sobre todo porque me parecen unos precios bastante majos, para qué os voy a mentir). Así que he decidido traeros algunas ideas que pueden quedar genial en el salón de cualquier casa de bien…

Cabeza de dinosaurio. Esto me flipa muchísimo para poner en el salón, haciendo una composición chula con todas mis láminas. No es que sea lo más original del mundo (ya hemos visto todo tipo de animales de peluche colgados por los sitios), pero es tan ideal que me da igual. Sí, también es muy guay para una habitación infantil, pero… sorry not sorry.

Espejo redondo de ratán. El ratán (o el mimbre que no es lo mismo, pero es estéticamente parecido) siempre es bien porque le da un toque veraniego, acogedor y vintage a cualquier rincón. Y los espejos hacen el efecto óptico de hacer que una estancia parezca más grande. Así que esta opción es perfecta para el recibidor de los mini pisos en los que solemos vivir.

Revistero de ratán. Personalmente le daría una función distinta a la de acumular polvo y revistas; lo llenaría de plantas o algo así. Que no se note nada que me flipa este material… ¡je!

Manta de terciopelo con estampado otoñal. Tiene una pinta amorosísima y un puntito muy hygge muy molón. Además el revistero sería un lugar estupendo para guardarla (guiño-guiño).

Funda de cojín de zorrito. Estoy ENCANTADA de que los animalitos del bosque vuelvan a ser tendencia en decoración (en mi corazón lo son 24/7). Y encima tiene orejitas, cualquier objeto inanimado con orejitas es fantasía.

Cesta con tapa en forma de bellota. ¿Para qué sirve esto? Pues para llenarlo de todas esas tonterías que nunca sabemos donde meter y para tenerlo en una esquina haciendo bonito… ¿hace falta más?

Cesta trenzada. Si eres de las que se han vuelto locas con las plantas después de la cuarentena… estás en mi equipo forevah. Yo no paro de imaginarme una costilla de adán ahí dentro y me entra una paz interior maravillosa.

 

 

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