Preparad las freidoras de aire porque hoy vengo a hablaros de los famosos caprichos de Lidl. Sí, esos que sacan cada Navidad y que nos vuelven locas a todas. Pues resulta que este año nos sorprendieron con un sabor nuevo: huevos rotos con jamón. Y claro, como fan declarada de los caprichos de pulpo y las de queso azul, no me pude resistir y los compré con toda la ilusión del mundo.

Las expectativas estaban por las nubes

Pocas cosas hay más deliciosas que unos buenos huevos rotos con jamón. Esa mezcla de yema, patata y jamón bien crujiente es un sueño hecho realidad. Así que imaginaros mi cara cuando vi esta versión en forma de croqueta (o capricho, como los llama Lidl para sonar más chic). Las metí en la cesta casi con reverencia.

En la freidora de aire, porque somos modernas

Como buena fan de los caprichos ya tengo el truco para prepararlos en su punto. Directos a la freidora de aire. Y oye, de textura quedaron perfectos: dorados, crujientes y con ese aspecto de que te vas a quemar la lengua al primer bocado. Hasta aquí todo maravilloso.

Pero ¿y el sabor? Meh…

Mi primera mordida fue una decepción. Están ricos, sí, pero… ¿huevos rotos? Ni rastro. El sabor es claramente a jamón, lo cual no está mal porque bueno, jamón es jamón. Pero siento que las han lanzado más por el hype que por el sabor.

Veredicto final

No son una mala opción si te gustan las croquetas de jamón, pero si esperas esa experiencia celestial de huevos rotos, puede que te lleves un chasco.

Nosotras seguimos probando todo para traeros reviews reales y sin filtros.