Desde fuente de energía hasta placer exquisito, la comida nos ofrece sustento, sabor y alegría. Sin embargo, dos realidades pueden coexistir. Hasta el amante más fiel de la cocina va a sentir pereza o falta de inspiración en algún momento entre preparación y comida.

Como alguien que disfruta comiendo, pero no encuentra tanto placer en la preproducción y postproducción del plato, comparto pequeños consejos que me han ayudado a nutrirme sin perder las ganas.

El desayuno es la comida más importante del día

O eso dicen. Cada persona es un mundo, pero yo necesito empezar el día con energía. No os confundáis, un café en ayunas no es energía. Aunque te haga arrancar la mañana como quien se arranca una tirita, tener una fuente de energía estable durante la mañana os hará rendir mejor.

 

Para mí no fallan las tostadas con mantequilla de cacahuete y plátano. Con este inicio del día no me cuesta poner el culo en movimiento. Intento reservar el café para después de llevar al menos una hora despierto, ya que así los niveles de cortisol (hormona del estrés) no tienen picos tan pronunciados por la mañana, que a veces hacen que el día se siente cuesta arriba.

 

El bowl lo redondea todo

Igual es un truco tonto, pero a mí me funciona. Puede que derivado de la tendencia poke, pero mezclar varios ingredientes en un bowl o ensaladera hacen que lo prepare y coma más a gusto. Mezclando hidratos, proteínas y vitaminas, este formato admite casi de todo.

Además, si el tiempo es un factor clave, siempre se pueden simplificar los ingredientes. Hay bases de arroz o quinoa que pueden hacerse al microondas. Alimentos muy sanos como el atún, el maíz o los frutos secos pueden comprarse enlatados o preservados ya listos para añadir a tu bowl.

También apto para postres. Con una base de yogur o kéfir, puedes añadir muesli, frutas o lo que más te apetezca.

Hazte un batido

 

Aunque fuera en días de cansancio extremo, cortar la comida y masticarla han llegado a costarme energía. Es por eso que, en momentos en los que intento conservar mi limitada batería, me decanto por los batidos.

Con algo de leche (o yogur), cualquier fruta y un toque de galleta o helado para las más golosas, se puede tragar una comida fresquita y rica con el mínimo esfuerzo.

Tío Vivo