Consigue aquí dos semanas gratis en HBO

Consigue aquí un mes gratis en Amazon Prime

 

Una serie de doce capítulos de media hora. Algunos de ellos afilados como cuchillos, otros (como el último) dotados de poesía y un sabor onírico/paranoico que roza el arte. Eso y mucho más es lo que encontramos en esta nueva serie inglesa de la BBC  que puedes ver en la HBO.

La serie escoge al personaje de Arabella, una joven escritora que sufre una violación. A partir de ese suceso decisivo en su vida, ella misma descubre las hipocresías y límites de nuestra sociedad actual. Nos pone en la cara normalizaciones que hemos tomado bajo nuestro brazo que son abusos, convertidos en otras cosas para los aceptemos como si no pasara nada.

 

 

Nos cuenta la vida de excesos de la protagonista sin que ello sea una excusa para “merecerse” lo que le ocurre. Lo que parece una especie de comedia dramática, se convierte poco a poco, en un caramelo envenenado sobre cómo es nuestra sociedad a hoy en día y como se afrontan los casos.

A través de sus personajes no se limita a una visión hetero sexual y feminista. Posee otra historia de abuso de parte de un amigo de la protagonista homosexual y asiduo de redes sociales de “aquí te pillo, aquí te pincho”, y nuevamente cae en el acierto de no culpabilizar a la promiscuidad como excusa para abusos.

Unos personajes muy complejos que nos llevan a hablar de cómo la futilidad sexual actual, nos lleva a desconectarnos de las personas. Podemos encontrar un personaje que hastiado de sexo, prefiere simplemente conexión emocional como el acto de mayor intimidad entre dos personas, habla de las drogas y sus efectos, de la hipocresía, nos ofrece un personaje trans sin que más allá de unos minutos tenga mayor transcendencia.

 

Temas del feminismo actual puestos en el candelero, tratando de olvidar el postureo de las redes sociales y ese “quedar bien” que nos hace olvidarnos de las cosas realmente importantes.

Además de hablar de forma frontal y cruel, a veces, de todo el mundo de la sexualidad femenina y los abusos alrededor, hace una radiografía de un duelo por la inocencia perdida. Porque por mucho que la protagonista tenga de bagaje, su violación es un punto de inflexión donde se abre los ojos a unas realidades que no terminaba de aceptar.

 

Intensa, con un gran guión, electrizante, te capta desde el primer minuto, con sus modernos giros de cámara y sus diálogos. Potente y singular, se trata de una serie que te pone en la cara muchas cosas que creemos olvidadas, normalizadas o sin importancia.

Michaela Coel, guionista, dirige y protagoniza la serie. Si te deja con hambre de más recomiendo “Be so Long: Y todo cambió”, un musical diferente.