No os descubro la pólvora si os digo que Lalachus es la tía más chula del panorama de actualidad. Aunque sea más conocida desde que interviene en La Revuelta con David Broncano, Lalachus no es un personaje de hace un cuarto de hora, sino que lleva años currando como las buenas. Es actriz, cómica y presentadora y ha trabajado y trabaja en radio, redes sociales y en podcasts. Para colmo ha sido y será la mejor presentadora ever de las campanadas de fin de año con ese looking que se marcó.
Y si es la diva que necesitamos, se dice y punto.
Es la diva que todos queremos por su naturalidad y espontaneidad. Ella lo mismo sale en redes con su pijama en su casa, que maquillada en la tele… y lo mejor… se la sopla. En un mundo en el que todo es apariencia, ella sale al escenario y lo llena con sus vaqueros, sus tops y sus zapatillas. En prime time, en uno de los programas con mayor audiencia de España actualmente. Eso es ser diva y quien diga lo contrario, miente.
También lo es por su risa. Yo es que me parto cada vez que se ríe. Intentadlo, es imposible no reírse si Lalachus se ríe. Es una tía mega feliz que transmite su optimismo allá por donde va. Es sólo escucharla y transmite un buen rollo increíble, tiene el preciado don de conectar con la gente, que ya os digo que no todo el mundo sabe hacerlo.
Lala se ríe hasta de su sombra. Me encanta ella con su cero sentido de la vergüenza. Hace lo que le sale del papo aquí y en Pekín. Ni cadena pública, ni prime time ni campanadas. Ella suelta lo que le parece allá donde esté. Como creadora de contenido no tiene precio, tiene una simpatía real, orgánica, que la convierte en esa persona con la que a todos nos encantaría irnos de fiesta.
Por otra parte, y aunque no es abanderada de nada y lo hace sin pretenderlo, ayuda a muchas personas mostrando que existen diversidades corporales y todas bellas e igual de válidas. Ella está muy orgullosa de su cuerpo como no puede ser de otra manera y eso se nota. En la tele sólo salían corporalidades normativas hasta que su papo y ella se han plantado en televisión española para mostrar otras realidades igual de bellas.
Qué queréis que os diga, me parece lo más. Gracias Lala por tus bailes, por tu humor, por pasarte por el chirri todas las críticas (que dicho sea de paso, nunca entenderé) y por ser una tía tan sumamente divertida y espontánea en un mundo tan artificial y de postureo. Eres súper necesaria.

