Pues no soy tan así como tu pareja, pero me resultaría muy, pero que muy difícil cambiar y mantener planes a rajatabla de la forma que tú lo planteas. De hecho creo que estáis en polos muy opuestos en ese sentido. Con un ex que tuve chocábamos bastante en eso precisamente. Me acuerdo de una anécdota de un viaje que íbamos a hacer en tren, bueno él, para ver unos amigos suyos. Vaya, que su billete estaba comprado barato y con antelación. Yo me decidí a ultima hora, él super enfadado porque me lo había dicho con tiempo suficiente. Resultado, no había billetes y yo con la maleta en el andén despidiéndome. Él nunca dejó de hacer sus planes por mi indecisión. Y yo me amoldé pocas veces a cosas que sintiera que me encorsetaban. Recalco que ni él era tan extremo ni yo tan a la mía como describes a tu pareja. Estuvimos juntos muchos años y no fue por eso la ruptura. Pero confieso que hubo más de una trifulca con la diferencia que a él se la sudaba si tenía que pasar nochebuena sin mí, por poner tu ejemplo.