En resumen, sólo te gusta su apariencia. No compartes absolutamente nada con él, excepto miradas… Todas (y todos) pasamos en algún momento por esa fase, te atrae porque es la novedad, pero probablemente no haya nada más allá de lo físico. Fantasear no está mal, pero para ir más allá primero tendrías que conocerle y averiguar si su apariencia corresponde con su personalidad o no.