Tú marido no va a cambiar porque no lo ve necesario, así que yo me plantearía seriamente si voy a querer ser toda mi vida un segundo plato. Suena fuerte, pero si no puede decir:» este año no vamos a la misa o nos vamos de viaje uno de los puentes,»no esperes gran cosa de él. La relación tiene que ser 50%, y por lo que cuentas no es así u no lo va a ser, porque por mucho que nos digan, la gente no cambia. Ahí estás tú anulando siempre tu voluntad y él haciendo lo que quiere. Y el nombre de tu hijo lo decidirás tú y tu marido. Nadie más