No es la educación de sus padres, es tu marido.
Mi familia política también es igual, y también exigieron el nombrecito tradicional cuando me quedé embarazada. Y los pendientes de la niña y mil cosas más. Mi marido les paró los pies, como siempre hace, y yo no me tuve que molestar por nada, ni siquiera tuve que intervenir.
Tienes una conversación pendiente con tu marido. No te pongas a buscar un embarazo antes de hablar seriamente con él y ver cambios por su parte. Y si él no es capaz de cambiar, de plantarse ante sus padres y organizar un viaje contigo esta Navidad y decirles con mucha claridad que el nombre de los futuros hijos lo decidís vosotros y que no vais a seguir ninguna tradición, entonces lo único que puedes hacer ed salir de ahí, porque las cosas no van a cambiar mágicamente y vas a seguir siendo el segundo plato, sin poder tomar las decisiones básicas en tu propia vida.