Solo te digo que el estilo de crianza autoritario (lo de pegar un sopapo es directamente maltrato, denunciable) genera niños rebeldes. O sumisos, que es aun peor.
Ya vais tarde. Castigarla ahora, pegarle un sopapo y demás, solo va a servir para tenerla en contra, que no confíe en vosotros y que no os cuente nada. Y por supuesto, seguirá fumando a escondidas y haciendo lo que le de la gana. En tu caso hablaría con ella,,le contaría que la has visto, lo que le puede afectar el tabaco en su crecimiento, en su cerebro. Además de en la salud y el bolsillo. Que es mejor no empezar que tener que dejarlo. Es tan malo que afecta genéricamente a los nietos de las fumadoras, aunque sus hijas nunca hayan fumado.
Facilitarle toda la información y confiar, que si no ahora, en un futuro no muy lejano le haga pensar y lo deje.