A mí lo que me sirvió fue que al independizarme pasé a usar una tarjeta de crédito y me pasaban los gastos todos juntos. Flipé, me parecía que me habían estafado en algún sitio porque me parecía imposible que me hubiese gastado todo ese dinero una vez quitado hipoteca y recibos. La solución fue sentarme un día a analizar grosso modo lo que gastaba en cada partida (supermercado, gasolina, ropa, comidas fuera…). Una vez que eres consciente de lo que acaba sumando a lo largo del mes es más fácil darte cuenta de qué cosas te parecen prescindibles.
Otra idea, si quieres ponerte en modo superahorrador, que me contaron y que creo que ya aparece en tiktok: decidir de antemano cuánto dinero vas a dedicar a cada partida y dividirlo semanalmente. Es más fácil controlarlo en efectivo: lo puedes meter en sobres y exclusivamente sacar de ahí. Renuevas cada semana (puedes hacerlo de viernes para tener el finde un poco más relajado).