Yo creo que este tipo de cosas se tienen que consensuar.
No deberían dar por hecho que tú vas a estar ahí para cuidar al niño cada noche que quieran salir.
Y tú deberías poder hablar con tu madre y decirle exactamente lo mismo que has contado aquí: que quedarte sola con un niño tan pequeño que no para de enredar te desborda.
Aunque estás muy agradecida a tu madre, por cómo te ha criado y lo bien que ha cuidado por ti, y quieres ayudarla de alguna manera.
Y a partir de ahí, llegar a acuerdos.
Las noches que te quedas y que no te quedas con él, el beneficio que puedas recibir en contrapartida, las horas de salida y de llegada de ellos…
Mi consejo no es que te borres del mapa esos fines de semana, sino que afrontes la situación y hables con tu madre.