Ante todo, sólo soy mi opinión. Hace unos años quería algo como tú, casi te diría que un bodorrio a lo grande. Mis amigas empezaron a casarse y me decían como a tí, que habían recuperado el dinero que habían invertido en la boda y que si, que hiciese una gran boda, me animaban a hacerlo. Tengo que resaltar que nosotros nos negamos a que nos diesen ni dinero no regalo de bodas ni nada, si invitamos es con todas las consecuencias, pero esa es nuestra percepción, que no parezca que lo veo mal si otros lo hacen.
Mi ahora marido de primeras quería una boda sencillita pero como sabía que me hacía ilusión no le importaba ceder y se implicó.
Cuando empezamos a organizarlo todo me reuní con mis amigas y les pedí sinceridad porque el presupuesto empezó a elevarse (y no con nada extraordinario) y no me salían las cuentas. Me dijeron que en verdad ninguna de ellas había recuperado el dinero, de hecho, dos de ellas han tenido que pedir préstamos para poder pagarlo.
Otra cosa en la que coincidían era que la invitar tanta gente se habin pasado toda la boda más preocupadas porque todo saliese bien y de estar pendientes de los invitados y no disfrutaron de su día.
Entre eso y otras cosas más, mi chico y yo decidimos hacerla muy muy sencilla. 10 personas. Te aseguro que es de las mejores decisiones que hemos tomado, disfrutamos el día muchísimo y no salió super barato. Para poder cumplir con el resto de familia y amigos alquilamos una casa rural, paellas y demás y todos tan contentos, con ropa normal e hicimos lo que nos dió la gana. Es más, nos agradecían hacerlo así porque de esa forma ellos también se ahorraban trajes, maquillajes y demás. Teniendo en cuenta lo «barato» que nos salió hacerlo así con lo que nos sobró nos pegamos un viaje a lo grande para disfrutar nosotros dos. Magnífico.