Estoy de acuerdo en que la maternidad no es fácil, pero no es que una vez que te conviertes en madre tu tiempo deja de pertenecerte.
Por supuesto, no hablo de «desatender a los hijos», que imagino que es lo que la autora del hilo quiere dar a entender en este caso concreto. Pero sí que se pueden seguir haciendo cosas por una misma. Sobre todo si no estás sola en la crianza y no tienes un concepto anticuado y -perdonad- machista de ella.
Obviamente no es lo mismo un bebé de meses, totalmente dependiente, que un niño de varios años, que puede entretenerse jugando solo. Pero progresivamente no es malo retomar los espacios propios.
Mientras están en el cole, por ejemplo, se puede trabajar fuera de casa. Cuando están con el otro progenitor (si lo hay) se pueden desarrollar aficiones o descansar y lo mismo con la red de crianza (puede ser un abuelo que lo saca a dar un paseo, otra madre que se queda con él los martes y tú te quedas con el suyo los jueves, etc.).
Así que no: la maternidad no tiene por qué ser sumisión y entrega. Se puede ser madre de otra manera. Y eso no implica abandonar a los hijos.
Oye, que si alguien no quiere tener, ¡ESTUPENDO! Opción igual de válida. Pero que no sea un querer y no atreverse por miedo a no cumplir los estándares caducos de una sociedad patriarcal.