Es que cada padre elige como educa a sus hijos, y por tanto sobran las comparaciones de «a mi nunca me pidieron nada»… porque no se trata de pedir o no pedir o de quién lo hace bien o mal, si no de lo que ves necesario. Yo hoy por hoy creo que tampoco pediría nada, pero llegado el momento, si veo que mis hijos no entienden la necesidad del ahorro pues sí les pediría… para que cuando salgan al mundo y vean que se dejan más de la mitad de lo que ganan en un alquiler no se lleven las manos a la cabeza.