Hace años iba a una cervecería en la que regalaban unos pistachos cuando pedías un pinta. De repente dejaron de tenerlos, así que le pregunté al camarero: «El problema es que el día que no los damos porque no tenemos, la gente se enfada. Así que ahora son de pago».
Así que por esas actitudes acabamos todos sin pistachos. Un día os quedaréis sin esos «actos de servicio» que os proporciona vuestro amigo. Y os preguntaréis por qué.