Sinceramente no se como habéis comprado un piso de dos habitaciones sabiendo que tenéis cada uno un hijo de sexo opuesto que solo se conocen de cuando coinciden los dos juntos. En fin, creo que el color de las paredes es lo de menos. Es una cuestión de que cada uno tenga su espacio, su intimidad, su lugar seguro, de evitar que se sienta invadido/a por un hermanastro/a que le está robando a su padre/madre. Ya no hablamos de cuando lleguen a la adolescencia… Yo me dejaría de discutir por una pintura y buscaría desde ya alguna opción para dividir la habitación, aunque sea con unas chapas. Y que cada niño decida como quiere decorar su espacio.