Pues es complicado. En teoría el amor tiene que ir más allá del físico, eso está claro, pero ganar 25 kilos es un cambio muy bestia y es lógico que tu marido haya podido de dejar de sentirse atraído por ti. Independientemente de eso, él es un garrulo por la forma en la que lo está manejando. Yo en tu caso, más que a un nutricionista, me plantearía acudir a un psicólogo, porqué detrás de ese aumento de peso imagino que hay algo más. Tu marido puede haber perdido el deseo pero, tienes claro querer seguir con un tío que no te apoya y que te hunde más en un mal momento?