Yo no estoy casada y tengo un hijo. Y he de decirte que lo que hace sólida mi pareja no es llamarle marido; es haber firmado una hipoteca a 30 años y compartir un ser humano de por vida. Con todos mis respetos, disolver un matrimonio es mucho más fácil que repartir una hipoteca o una custodia. El mayor compromiso, en mi opinión, no es una boda. Nosotros nos vamos a casar por los papeles, pero el compromiso ya lo adquirimos el uno con el otro decidiendo traer un hijo al mundo.