Quizás podrías ver si la asistente social del ayuntamiento en cuestión podría mediar en la situación.
También proponer a tu pareja de quedar un día para ordenar la casa. O pagarle a alguien.
Yo dejaría pasar estos días y luego sentaría a mi pareja a tener una conversación seria para entender exactamente qué pasa con esta persona.
Tienes buen corazón, no dejes de pelear por lo que es justo.