A la única que tienes que rendir cuentas en una situación así es a tu hija. Has protegido a tu hija como una buena madre y no debes plantearte nada más. Has hecho bien. A mí no me preocuparía que mis suegros no me hablasen, lo único que me preocuparía en una situación así es que mi hija no sintiese esa protección por parte de sus padres. Has actuado a tiempo y con firmeza. Bien hecho está.