Pero cómo que no te atreves a dejarla?
Ya está bien de hacer que no pasa nada con situaciones chocantes para hacernos los inclusivos. Si hace 14 años te enamoras de Fernando y ahora se ha convertido en Fernanda, es normal que ya no te atraiga. Ella ha decidido qué quieres ser mujer y tú ahora puedes decidir qué no te gusta así. Su decisión, como es normal, trae unas consecuencias.