Para que luego con 15 se quiera poner dos en la ceja, en la nariz y el ombligo.
Lo de los pendientes en sí me parece una chorrada, igual que lo de negarse al rosa por insumisión social, pero hacerle los agujeros sin el consentimiento de la madre, a tradición y encima invalidarlo es mucho cabronismo.
Buena observación la de Ada, convencionalismos sociales hay muchos.