Si no quieres hacer nada, no vas a cambiar nada.
Vamos… yo, si no lo puedo hacer de forma más barata, me gastaría esos 200€ con gusto. A ver con que cara va a reclamarte que has cambiado la cerradura «¿cómo lo sabes si no te lo hemos dicho? ¿que vienes cuando estamos? es que precisamente la he cambiado porque me he dado cuenta que a veces hay cosas revueltas en mi casa» (que gusto imaginarme su cara).