Bueno, como parece que ahora la cosa se ha complicado, creo que lo mejor es que tú misma hables con ella. Intenta convencer a tu hijo para que consiga traerla a casa, o si es necesario llamala por teléfono.
Si consigues hablar con ella, planteaselo de forma suave, dile que tú no quisiste llamarla ladrona, simplemente sabes que le gusta mucho la lectura como a ti (cosa que valoras mucho y te gusta de ella) y que quizás ella sólo quiso tomarlos prestados para leerlos sin mala intención. Dile que te parece genial que quiera leerlos pero simplemente que por favor te avise de que los va a leer.
No sé, algo así para que la cosa no se complique más… ánimo!! Pero no te sientas mal porque has hecho lo correcto, es algo que no se puede consentir.