Hoy en día una hipoteca te ata bastante más que casarte y tener hijos. Puedes casarte y divorciarte las veces que quieras… pero la hipoteca… lo que el Banco ha unido nunca lo separará nadie… ni se te ocurra meterte ahí.
Conozco varias parejas divorciadas, en las que sus procesos de divorcio se hicieron largos y tortuosos por culpa de la hipoteca y la pelea de quien se quedaba con la vivienda.
Si os apetece iros a vivir juntos, probad con un pequeño alquiler… pero nada de hipotecas.