Si sabes que se van a molestar si se lo dices, yo pasaría directamente al plan B: dejar de ir a comer con ellos. Sí, es una guarrada y muy desagradable, y sí, a los niños de esa edad se les enseña a no hacer eso y los padres (normales) se encargan de que no lo haga, apartando el plato que van a tocar o como sea. Yo pondría cualquier excusa cuando se trate de ir a comer y listo.