Su marido no es quién para cuestionar si la alimentación de los niños es estricta o no. Yo me he criado sin azúcar, y ahora se crían así mis sobrinos, y es de lo mejor que me ha podido pasar para no desarrollar la adicción que tiene tantísima gente.
El marido está faltando al respeto a la autora, la está toreando y por eso da igual lo que trates de razonar con él.