¡Hola! Pues yo tengo dos ejemplos maravillosos de mi pueblo de dos personas que eran curas y lo dejaron. El primero, un señor suuuuper amable que vino de párroco de mi barrio a una iglesia pequeñita y estuvo dos o tres años y se salió porque se enamoró de una feligresa. Ahora son padres y tienen dos hijos.
Otro era amigo mío directamente. Tras estar muchos años de sacerdocio dentro y fuera de España, ahora tiene su pareja y vive en el pueblo con ella.
En este último caso, también había llevado una vida normal, carnal y etc (coño si hasta nos liamos!)
No hay nada imposible, pero tampoco quiero decir que sea un sí rotundo. Es probable que sienta ese feeling él también pero no está en una situación fácil… e imagino que, primero necesitará tiempo y segundo, decidir qué es más importante y qué le pesa más.
En fin, solo quería aportar un rayito de esperanza.
¡Un abrazo!