En esta página se ha publicado hace unos días un testimonio de una chica que renunció a un ascenso «por amor», porque implicaba mudarse de ciudad dentro de España y, a los tres meses, fue él quien la dejó a ella POR OTRA.
Ya lo han dicho las compañeras. A un hombre no lo llamarían egoísta si le ofrecieran esa oportunidad. Es más, si fuera la mujer la que se negara a seguir al marido a su nuevo destino, ella sería la tachada de «egoísta» por no dejarlo todo e irse con él. Vete a Francia y verás tb si tu marido está a la altura.
Y enhorabuena por triunfar en un mundo tan masculinizado.